spot_imgspot_img

Top 5 Semanal

spot_img

Relacionadas

Bolivia busca retirar los homenajes al Che Guevara y reabre el debate sobre el mito revolucionario

Un diputado del Partido Demócrata Cristiano presentó una iniciativa para eliminar el nombre y la imagen del guerrillero de los espacios públicos y declararlo «enemigo de la patria». La propuesta vuelve a poner en discusión el legado de una de las figuras más idealizadas de la izquierda latinoamericana.

La presencia de Ernesto «Che» Guevara en monumentos, plazas, escuelas y otros espacios públicos de Bolivia podría convertirse en el centro de una revisión histórica y política. El diputado Manolo Rojas, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), presentó dos proyectos de ley que buscan retirar los homenajes al guerrillero argentino-cubano y reconocer a los bolivianos que combatieron contra su incursión armada en 1967. Una de las iniciativas propone declararlo oficialmente «enemigo de la patria y del Estado Plurinacional».

El planteamiento fue presentado en octubre de 2026, en el contexto del aniversario número 59 de la muerte de Guevara, capturado y ejecutado en Bolivia en 1967, cuando intentaba impulsar una revolución marxista mediante la lucha armada. Su proyecto guerrillero no consiguió el respaldo popular que necesitaba y terminó derrotado por las fuerzas bolivianas. Sin embargo, su figura trascendió aquel fracaso militar y se convirtió en un símbolo internacional de la revolución.

La iniciativa de Rojas plantea una pregunta que durante décadas quedó relegada detrás de la imagen romántica del guerrillero: ¿por qué una figura extranjera que llegó a Bolivia para impulsar una revolución armada sigue recibiendo homenajes en espacios públicos del país? Para los promotores del proyecto, las instituciones estatales no deberían rendir tributo a una figura asociada a una ideología política particular, especialmente cuando su presencia también remite a un episodio de violencia que involucró a ciudadanos bolivianos.

El debate no se limita a la denominación de calles o monumentos. También obliga a revisar cómo se construyó el mito del Che y por qué su imagen continúa circulando como emblema de rebeldía, incluso entre personas que desconocen buena parte de su trayectoria política y de sus métodos revolucionarios. La imagen estampada en camisetas y carteles suele representar al joven idealista que desafió al poder, mientras que los episodios de represión, los fusilamientos y su defensa explícita de la violencia revolucionaria reciben mucha menos atención.

Guevara no ocultaba su concepción de la lucha política. En su «Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental», publicado en 1967, defendió el odio al enemigo como un factor de lucha y describió la transformación del combatiente en una «máquina de matar». La frase permite comprender que la violencia no era un elemento accidental de su pensamiento, sino que formaba parte de la estrategia revolucionaria que promovía.

En Bolivia, la propuesta de retirar los homenajes al Che tiene además una dimensión de memoria nacional. El segundo proyecto impulsado por Rojas busca reconocer a los combatientes bolivianos que participaron en la campaña contra la guerrilla de Ñancahuazú, con medidas que incluyen pensiones para los sobrevivientes y espacios conmemorativos para preservar su historia. De esta manera, la iniciativa no solo cuestiona la presencia de Guevara en los espacios públicos, sino que también busca dar mayor visibilidad a quienes defendieron al país frente a una organización armada extranjera.

Revisar el mito del Che exige mirar más allá de su fotografía más famosa y confrontar el símbolo con sus propias palabras, decisiones y actuaciones. La propuesta boliviana abre precisamente esa oportunidad: reconsiderar por qué se sigue homenajeando a un dirigente que defendió la violencia revolucionaria y si su presencia en plazas, escuelas y monumentos representa los valores que una sociedad desea transmitir a las nuevas generaciones.

Autor

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más leídas