ATOME habla de 300 MWp solares, no de 300 MW firmes. La “p” significa peak: potencia máxima bajo condiciones determinadas de irradiación. En promedio anual, esos 300 MWp equivaldrían aproximadamente a 48–52 MW medios y no eliminarían la necesidad de energía firme del sistema paraguayo. Una pausa en nuestra serie sobre cooperaciones y cofinanciamientos internacionales vinculados a proyectos privados en Paraguay.
Antes de celebrar el nuevo anuncio solar de ATOME conviene recordar quién está detrás y qué dejó su experiencia anterior en Paraguay. Peter Levine no llegó con ATOME: durante más de una década, President Energy —después Molecular Energies— exploró petróleo en el Chaco paraguayo. Hubo inversión, sísmica y perforaciones, pero nunca producción comercial permanente.
Eso no significa que los activos paraguayos no generaran valor empresarial. En 2021, President cedió el 50% de la concesión Pirity a CPC Corporation, la petrolera estatal de Taiwán: recibió US$4 millones en efectivo y CPC asumió el 60% del costo del primer pozo, hasta un costo bruto de US$15,5 millones. President conservó el otro 50% y siguió como operador.
Ese mismo año Levine impulsó el spin-off de ATOME —la separación de una actividad para convertirla en una empresa independiente, con sus propias acciones y capacidad de captar capital—. President informó después que la operación había generado alrededor de US$23 millones de beneficio tangible para sus accionistas entre las acciones distribuidas y la participación retenida. No es correcto llamar a todo ese monto “ganancia personal de Levine”; sí fue valor corporativo para President y sus accionistas.
En 2024, tras el fracaso del pozo Tapir x-1, Molecular consideró altamente probable terminar su exploración paraguaya y cancelar contablemente esa inversión. El balance fue paradójico: Paraguay no produjo petróleo comercial, pero sus concesiones y expectativas sí ayudaron a movilizar capital y crear valor empresarial.
Existe además un antecedente regional que merece mención. En Salta, Argentina, President Petroleum S.A. figura entre las empresas demandadas por la Provincia en relación con el pasivo ambiental del pozo Loma de Olmedo X-10. En las fuentes judiciales revisadas, la recomposición integral seguía judicializada y no constaba como concluida.
Mientras aquella etapa se agotaba, Levine ya estaba de nuevo en Paraguay con ATOME. Esta vez el recurso estratégico no era un petróleo incierto bajo el Chaco, sino algo seguro: electricidad hidroeléctrica, agua dulce y una red construida por Paraguay.
300 MWp no son 300 MW firmes
ATOME anunció un acuerdo para obtener apoyo financiero y técnico de un fondo administrado por un banco multilateral de desarrollo con el fin de estudiar una posible planta solar de 300 MWp próxima a Villeta. No anunció todavía su construcción. Tampoco identificó públicamente el banco, el monto ni las condiciones del apoyo; y el avance del estudio quedó vinculado al progreso del PPA de Villeta.
Cómo llegar de 300 MWp a la generación real
• Irradiación usada por ATOME: ≈ 4,85 horas solares pico por día.
• Producción teórica: 300 MWp × 4,85 h/día × 365 días ≈ 531 GWh/año.
• Descontando 14%–20% por pérdidas de temperatura, inversores, suciedad, cableado e indisponibilidad: ≈ 425–457 GWh/año.
• Promedio anual: 425–457 GWh ÷ 8.760 h ≈ 48–52 MW medios.
Esa es la diferencia fundamental: 300 MWp instalados no significan 300 MW disponibles durante todo el día. Significan, en este cálculo preliminar, alrededor de 50 MW medios anuales.
El hidrógeno no es una fuente de energía
Conviene recordar algo básico: el hidrógeno verde no es una fuente primaria de energía, sino un vector energético. Para producirlo hay que consumir electricidad. Con los parámetros publicados de ATOME —110 MW de electrólisis para 1.978 kg de H₂ por hora— se requieren unos 55,6 kWh eléctricos por kilogramo de H₂, que contiene alrededor de 33,3 kWh de energía química (PCI): cerca del 60% de la energía inicial queda almacenada en el hidrógeno. Si luego se reconvirtiera en electricidad, el rendimiento total podría caer a aproximadamente 30–36%. En Villeta, sin embargo, ese hidrógeno se destina a fabricar amoníaco y fertilizantes; el punto económico es que su producción consume mucha electricidad en lugar de crearla.
¿Cuánto necesita Villeta?
Villeta tiene 145 MW de potencia reservada con la ANDE y ATOME ha utilizado en su modelo financiero una base cercana a 123,25 MW. Si esos 123,25 MW se demandaran continuamente, equivaldrían a unos 1.080 GWh por año. Frente a eso, los 425–457 GWh solares cubrirían aproximadamente 39%–42% de la energía anual; usando los 145 MW completos, la cobertura baja a 33%–36%.
De noche la producción fotovoltaica cae a cero. Las baterías pueden trasladar energía del día a la noche, pero no corregir un déficit anual de cientos de GWh. Solo para sostener doce horas una carga de 123,25 MW harían falta alrededor de 1,48 GWh de almacenamiento útil, antes de pérdidas y reservas. ATOME no ha publicado para este proyecto una batería de esa magnitud.
Por tanto, el parque solar podría reducir compras de energía en determinadas horas, pero no sustituye por sí solo la potencia firme que exige la industria. Esa firmeza seguiría descansando en el Sistema Interconectado Nacional, dominado por la hidroelectricidad de Itaipú, Yacyretá y Acaray.
¿Solar para la fábrica o un nuevo negocio?
ATOME Power se presenta como un negocio independiente de generación y servicios para terceros. Su propio modelo contempla exportación mediante la red, suministro a grandes usuarios —incluidos centros de datos e inteligencia artificial—, ventas en horas punta y futuros negocios propios o asociados. El comunicado solar habla incluso de un parque industrial con solar y baterías como núcleo.
La pregunta es inevitable: ¿los 300 MWp se construirán principalmente para reducir la dependencia hidroeléctrica de Villeta o para crear otro negocio privado de generación y servicios eléctricos utilizando también la red y la estabilidad del sistema paraguayo?
US$30,15 frente a US$70
El debate tampoco puede separarse del precio. ATOME estructuró su modelo con una tarifa inicial cercana a US$30,15/MWh durante quince años. La ANDE y sus técnicos han defendido valores superiores. Al mismo tiempo apareció una propuesta exploratoria de otro gran consumidor por alrededor de US$70/MWh para unos 300 MW.
Esa oferta de US$70 no es un contrato firme y presenta interrogantes que exigen debida diligencia. Pero introduce el concepto clave: costo de oportunidad. La diferencia entre US$70 y US$30,15 es US$39,85/MWh. Aplicada solo como ejercicio económico a una demanda continua de 123,25 MW —unos 1,08 millones de MWh/año— equivale a aproximadamente US$43 millones anuales.
No significa que Paraguay tenga garantizados esos US$43 millones; los proyectos y condiciones no son necesariamente equivalentes. Sí demuestra que comprometer energía firme a largo plazo tiene un valor alternativo que debe ser medido. Si una tarifa queda por debajo del costo económico del suministro y la diferencia termina absorbida por la ANDE, otros usuarios o el Estado, el debate sobre un subsidio implícito es legítimo.
Acciones suspendidas en Londres
Desde el 1 de julio de 2026 las acciones de ATOME fueron suspendidas temporalmente de negociación en AIM porque la compañía no publicó dentro del plazo sus cuentas auditadas de 2025. No fueron canceladas. La propia ATOME vinculó la demora con el impacto material que las negociaciones sobre el PPA de Villeta podían tener sobre sus estados financieros.
La secuencia importa: PPA en discusión → cuentas demoradas → acciones suspendidas → anuncio de un nuevo estudio solar también condicionado al avance del PPA. La energía paraguaya no es un detalle periférico: es material para la situación financiera del proyecto.
NEOM: la comparación incómoda
Arabia Saudita posee una de las mayores riquezas de hidrocarburos del mundo. Sin embargo, para producir hidrógeno verde en NEOM no estructuró el proyecto sobre el consumo de sus centrales fósiles existentes. Construyó nueva generación renovable dedicada: alrededor de 2,2 GW solares, 1,6 GW eólicos y más de 2,2 GW de electrólisis, dentro de un complejo de varios miles de millones de dólares.
Ese contraste es central. Arabia Saudita, aun nadando en petróleo y gas, invirtió fortunas en nueva capacidad renovable para fabricar hidrógeno verde sin comprometer su abundancia de hidrocarburos como fuente energética del proceso. ATOME eligió Paraguay precisamente porque nuestra gran inversión hidroeléctrica ya estaba hecha.
Los 300 MWp solares serían positivos si se construyen, pero las cuentas muestran que no sustituyen los 123–145 MW de potencia firme de Villeta. NEOM construyó gigavatios de generación dedicada; ATOME todavía necesita que una parte sustancial de la firmeza provenga del sistema paraguayo.
También el agua tiene valor
NEOM enfrenta otra restricción: debe tomar agua de mar, desalinizarla y purificarla antes de utilizarla en electrólisis. ATOME dispone de agua dulce del río Paraguay. La documentación ambiental estima para Villeta una captación del orden de 260 m³/h y una descarga tratada cercana a 84,2 m³/h.
La diferencia de 175,8 m³/h no puede llamarse automáticamente “consumo neto”: hace falta un balance hídrico completo que discrimine recirculación, evaporación, proceso, purgas y otras corrientes. Pero la ventaja económica sí existe: NEOM debe fabricar agua industrial a partir del mar; ATOME puede captar agua dulce de un río paraguayo.
Peter Levine: Go Home
El título no es una declaración contra la inversión extranjera. Paraguay necesita capital, tecnología e industria. Pero inversión también significa asumir capital, infraestructura y riesgo.
Peter Levine ya utilizó activos paraguayos en una historia empresarial anterior. President exploró, movilizó capital, monetizó parte de Pirity con CPC y luego creó valor para sus accionistas mediante el spin-off de ATOME. Paraguay, en cambio, terminó aquella etapa sin producción petrolera comercial.
Hoy ATOME vuelve con un proyecto mucho mayor: agua dulce, energía hidroeléctrica firme, financiamiento multilateral, previsibilidad tarifaria y ahora un posible negocio de generación solar, baterías y servicios a terceros. No hay nada ilegítimo en querer ganar dinero. Lo que Paraguay debe evitar es que el beneficio privado se construya sistemáticamente sobre riesgos, recursos y costos de oportunidad que permanezcan del lado paraguayo.
Los saudíes construyeron casi 4 GW renovables para alimentar su hidrógeno verde. ATOME anuncia estudiar 300 MWp que, hechas las cuentas, producirían alrededor de 50 MW medios y no sustituirían su dependencia de potencia firme paraguaya.
¿Cuánto capital, infraestructura y riesgo piensa poner realmente ATOME, y cuánto pretende que siga poniendo Paraguay?
Después de más de una década de negocios vinculados a Levine en la región, la pregunta final es todavía más sencilla: ¿qué va a quedar esta vez?





