La líder de derecha francesa Marine Le Pen, favorita en las encuestas para las presidenciales, pronunció este domingo su primer gran discurso de campaña, en el que prometió «restablecer el Estado de derecho» tras las recientes protestas marcadas por los disturbios.
Este domingo, la aspirante presidencial habló ante unos 8.500 simpatizantes de su partido, Agrupación Nacional (RN), en Orléans (centro), en su primer gran mitin de campaña.
«Lo que proponemos para el país no es un regreso al pasado, sino el amanecer de una nueva era», afirmó la dirigente de 58 años, entre cánticos de «¡Vamos a ganar!» y «¡Macron dimisión!».
Le Pen prometió además preservar la identidad cultural francesa, desde la lengua y las tradiciones hasta los valores y el modo de vida del país, lo que desató una ovación entre sus partidarios que agitaban banderas francesas. «Queremos que Francia recupere su fuerza», añadió.
«¿Quién puede afirmar que existe un Estado de derecho cuando hordas vienen a saquear e incendiar nuestros edificios?», preguntó. «Vamos a restablecer el Estado de derecho», prometió.
Le Pen también se comprometió a endurecer las leyes migratorias, tanto a nivel nacional como europeo. «Restableceremos nuestras fronteras, una doble frontera: una francesa y otra europea», afirmó. «La nacionalidad francesa volverá a ser un privilegio que se hereda o se merece».
Le Pen lidera todos los sondeos para suceder a Macron, quien no puede volver a presentarse a las elecciones. La ultraderechista quedaría muy por delante en la primera vuelta (con hasta un 38% de votos) y se impondría en la segunda frente a cualquiera de sus posibles rivales.
Su principal adversario, el líder del partido de izquierda radical La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, se vería perjudicado por un escaso trasvase de votos en caso de pasar a la segunda vuelta y sufriría una derrota contundente, según las encuestas.
Antes de la intervención de Le Pen, su mano derecha y presidente del partido, Jordan Bardella, fue recibido con una ovación.





