China prepara una nueva etapa de control sobre su entorno digital. El Ministerio de Seguridad Pública implementará desde el 1 de octubre un régimen actualizado de inspecciones policiales que amplía la supervisión sobre el procesamiento de datos, los contenidos en internet y los algoritmos.
Las nuevas disposiciones reemplazarán las reglas vigentes desde 2018 y extienden el alcance de los controles a operadores de redes, procesadores de datos y responsables del manejo de información personal.
Según Radio Free Asia, la ampliación de las facultades de inspección podría traducirse en un mayor nivel de vigilancia sobre ciudadanos particulares. Entre los potencialmente alcanzados figuran trabajadores independientes que administran información de sus clientes y personas que mantienen comunicaciones con contactos en el extranjero.
El nuevo esquema también establece qué autoridad policial tendrá competencia cuando el objeto de una inspección sea un individuo, además de incorporar mecanismos de fiscalización a distancia.
Entre las herramientas contempladas se encuentran inspecciones en línea, pruebas de seguridad y escaneos destinados a detectar vulnerabilidades. En determinadas circunstancias, las autoridades municipales o de niveles superiores también podrán realizar detección remota de fallas y pruebas de penetración.
Con estas modificaciones, Pekín profundiza su modelo de supervisión digital, ampliando el campo de actuación policial desde las grandes plataformas y operadores tecnológicos hacia la gestión cotidiana de datos, contenidos y comunicaciones digitales.





