Paraguay continúa consolidándose como uno de los destinos más atractivos para la inversión en Sudamérica. A la creciente llegada de industrias, centros logísticos y empresas tecnológicas, ahora se suma el interés de una de las mayores cadenas comerciales de Brasil, reflejando el atractivo que ejerce el país gracias a su estabilidad económica, baja carga tributaria y un entorno favorable para los negocios.
El empresario brasileño Luciano Hang, propietario de la cadena de megatiendas Havan, destacó públicamente las condiciones que ofrece Paraguay para el desarrollo del sector privado, luego de su reciente visita al país.
A través de sus redes sociales, Hang elogió el modelo económico paraguayo y resaltó la política de mantener una carga impositiva moderada como un factor clave para impulsar las inversiones, la creación de empleo y el crecimiento económico.
«Paraguay es un país que ha decidido tomar el camino correcto«, expresó el empresario, quien además valoró el menor nivel de burocracia y la mayor libertad económica que, a su criterio, convierten al país en un destino competitivo para nuevos emprendimientos.
Durante su publicación, también señaló que un Estado más eficiente y con menor presión tributaria favorece la productividad, acelera las decisiones empresariales y genera mayores oportunidades para la población, llegando incluso a manifestar su deseo de que Brasil adopte políticas similares.
El interés de Havan no quedó únicamente en declaraciones. Tras la visita, el Ministerio de Industria y Comercio confirmó que la empresa analiza la apertura de dos megatiendas en Paraguay, una en el este del país y otra en el área metropolitana de Asunción.
Para las autoridades, este nuevo proyecto se suma a la creciente lista de compañías brasileñas que han elegido instalarse o expandirse en Paraguay, atraídas por un escenario caracterizado por la estabilidad macroeconómica, reglas previsibles, incentivos a la inversión y un clima de negocios que continúa ganando reconocimiento en la región.
La posible llegada de Havan constituye una nueva señal de confianza del empresariado brasileño hacia la economía paraguaya y refuerza la imagen del país como uno de los principales polos de inversión del Mercosur.





