El miércoles de la semana pasada en Venezuela (mi país natal) tuvo lugar un fenómeno natural poco común: un doble terremoto, el primero de 7,2 y el segundo de 7,5 más las diversas réplicas, siendo la más fuerte la del viernes alcanzó los 4,8 (magnitudes en escala de Richter), tiene como zonas de mayor impacto el Distrito Capital de Caracas y el Estado Vargas. En crudo, lo que sucedió en Venezuela es una absoluta catástrofe que redujo a Vargas en una zona cero y un paisaje de desastre.
Para el momento en que tecleo estas líneas y según los datos de AP se contabilizan 1.430 fallecidos y 68.900 desaparecidos producto del colapso de al menos 1.200 edificios entre Caracas y Vargas, por otra parte, según las estimaciones de expertos difundidas por el periodista peruano Jaime Bayly se estima que la cifra de víctimas fatales podría alcanzar entre los 10 mil hasta 40 mil personas.
Decenas de personas me han contacto desde Paraguay y múltiples partes del mundo, por ello quiero aprovechar este espacio para expresar mi más profundo agradecimiento por su solidaridad tanto conmigo, para con mi familia y para con el largamente sufrido pueblo de Venezuela. Muchos de ellos me preguntaron: “¿por qué ocurrió esto? y ¿por qué tu gobierno actúa de así?”
Para dar respuesta a la primera pregunta, seré breve y sin pretender ser un experto en la materia, grosso modo les puedo señalar que Venezuela es técnicamente un país sísmico debido a que su ubicación que coincide con la zona de colisión de dos grandes placas tectónicas: la de El Caribe con la Sudamericana, esto genera un fenómeno geológico que se denomina subducción, es decir, la placa menos pesada se hunde por debajo de la más pesada. Geomorfológicamente, generó una cadena montañosa, que al estar La Guaira de frente al mar, terminó creando naturalmente múltiples zonas de depósitos de sedimentos fluviales cuaternarios denominados conos de deyección.
Lamentablemente, pese a que estos fenómenos son relativamente comunes en Venezuela somos una sociedad sin cultura sísmica, como el histórico terremoto de 1812 en pleno proceso de independencia de España, por lo que Simón Bolívar pronunció su frase: “si la naturaleza se opone contra nosotros, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca” y luego otro en 1967. Pero el país siguió a la venezolana, terminando Caracas y sobre todo Vargas zonas densamente muy pobladas, ciudades que se levantaron sobre esos conos de deyección, con edificaciones construidas con cimientos muy superficiales o los edificios sociales construidos por una empresa colombo-venezolana vinculada a Alex Saab en la Era de Chavez con cimientos de isopor (poliestireno) bañado en cemento. Ello es lo que explica el colapso de tantos edificios y el escandaloso número de muertos.
Ahora vamos a la segunda pregunta, la catástrofe chavista. Lo primero que debemos destacar ha sido la criminal e indolente negligencia con que ha actuado el triunvirato de facto que gobierna Venezuela actualmente, me refiero a Delcy Rodríguez, su hermano Jorge Rodríguez y el poder tras el poder, Diosdado Cabello.
Este triunvirato criminal dejó al Estado sin ningún tipo de capacidad de acción ante desastre naturales, razón por la cual, hasta el momento no se ha producido una respuesta formal e institucional del Estado para atender la Emergencia, las primeras 72 horas transcurrieron con la gente abandonada a su suerte, sólo ciudadanos comunes que con sus manos y herramientas manuales intentando ayudar a sus vecinos y amigos, entre tanto los efectivos militares bloquean el acceso a Vargas o cumplen funciones de “expedir permisos”.
Lo que es peor, el régimen criminal chavista ha quedado al desnudo ante la comunidad internacional tras militarizar la zona, pero no para realizar labores de rescate o remoción de escombros, sino para impedir el flujo de voluntarios que acuden a la zona de desastre o lo que es peor, efectivos policiales y militares saqueando lo que queda de comercio y restos de apartamentos en Vargas. Además, que Delcy Rodríguez y Cabello han bloqueado la ayuda internacional, porque el régimen teme que se produzca un enorme despliegue de fuerzas militares extranjeras que les haga perder el control del poder.
El Secretario de Estado Marco Rubio, declaró que la respuesta de Washington será “contundente y rápida (…) estamos desplegando equipos de búsqueda y rescate”, entre tanto el régimen de Pekín ofreció “toda la ayuda posible”, aunque ya sabemos como son los chinos, no hay almuerzos gratis.
Finalmente, el chavismo una vez más ha demostrado que la vida de los venezolanos no posee importancia alguna, su objetivo es la retención del poder para sus fines personales, es lo que explica que la ayuda humanitaria internacional ha llegado a cuenta gotas, apenas un punado de rescatistas tardíamente se les permitió iniciar labores como los de El Salvador, misma suerte corrieron los mexicanos y brasileños, mientras la política hace sus anuncios y coordinaciones, los venezolanos en la zona de desastre sobreviven sólo con la ayuda de Dios esta longeva catástrofe ahora maximizada por doble terremoto.




