Las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán atraviesan su momento más delicado desde la firma del Memorando de Entendimiento alcanzado hace apenas once días. La administración de Donald Trump decidió suspender los contactos oficiales con Teherán luego de una nueva escalada militar en el estrecho de Ormuz, un corredor estratégico por donde circula una parte fundamental del petróleo que abastece al mercado mundial.
Según trascendió desde Washington, la Casa Blanca condicionó cualquier avance diplomático a que el régimen iraní garantice la libre navegación en esa vía marítima y cese los ataques contra posiciones estadounidenses en Medio Oriente.
La decisión representa un fuerte endurecimiento de la postura del gobierno norteamericano, que hasta ahora había tolerado algunas demoras en el cumplimiento del acuerdo firmado entre ambas partes, especialmente en lo referido al ingreso de inspectores internacionales para supervisar el programa nuclear iraní.
La principal diferencia gira en torno al punto cinco del Memorando de Entendimiento, donde Irán se comprometía a facilitar el tránsito seguro de los buques comerciales durante un período inicial de 60 días mientras avanzaban las tareas de desminado y se definía un esquema de administración del estrecho junto con Omán y otros países ribereños.
Sin embargo, desde el gigante norteamericano sostienen que ese compromiso no se cumplió y acusa a la Guardia Revolucionaria iraní de intentar imponer un control unilateral sobre la zona.
En medio de la crisis, Donald Trump publicó un duro mensaje en su red social Truth Social, donde confirmó nuevos ataques contra objetivos militares iraníes.
“Aviones de Estados Unidos acaban de atacar almacenes iraníes de misiles y drones, así como sitios de radar costeros, por violar el Acuerdo de Alto el Fuego, nuevamente. Es muy posible que nunca aprendan. Puede llegar un punto en el que ya no seamos capaces de ser razonables y nos veamos obligados a completar militarmente el trabajo que comenzamos con tanto éxito. Si eso sucede, la República Islámica de Irán dejará de existir”
Desde Teherán, la Guardia Revolucionaria respondió que los bombardeos no modificarán su estrategia sobre Ormuz y lanzó una advertencia a Washington.
“Los ataques indiscriminados de Estados Unidos contra Sirik no socavarán nuestro control sobre el estrecho, pero nuestros ataques contra los infractores sirven como recordatorio para otros buques de la ruta correcta para un paso seguro“, señalaron.
Además, agregaron: «En cuanto a las bases estadounidenses en la región, ese es otro asunto. Se enfrentarán a un infierno en los próximos días».





