Para entender la magnitud del desastre a escala mundial de México como co-anfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2026 junto con Canadá y Estados Unidos, debemos remontarnos al 13 de junio de 2018 día en que la FIFA anunció la adjudicación de la propuesta norteamericana sobre la de Marruecos, por tanto, eran los tiempos de la primera presidencia del izquierdista radical partido de MORENA con Andrés Manuel López Obrador como Presidente y la Dra. Claudia Sheinbaum como Jefa de Gobierno de Ciudad de México.
Ocho años transcurrieron, léase bien, casi una década para que la nación azteca se organizara y prepara toda su infraestructura deportiva, vial, hotelera, de servicios y de seguridad para que las selecciones, los partidos, los turistas y todo el despliegue humano propio de la cita deportiva mundialista se desarrollara lo más adecuadamente posible.
Pero, una vez más la realidad supera la ficción, la lista de fallas son sencillamente innumerables, entre las más significativas podemos mencionar: el boicot de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que amenazó con sabotear la ceremonia de inauguración del mundial, el motivo, las negociaciones de la CNTE con el gobierno están congeladas dado que exigen: derogar la Ley del ISSSTE promulgada desde el sexenio del panista Felipe Calderón de modo que le permita a los educadores regresar a las jubilaciones solidarias; desaparecer la USICAMM (órgano que controla las plazas y ascensos) y; por supuesto la infaltable demanda de un aumento salarial real. Obvio, la oferta de la Presidente Sheinbaum fue rechazada por el gremio y las protestas tuvieron lugar con un buen tinte violento en medio de la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol.
Pero no todo quedó allí para la camarada Sheinbaum, la millonaria remodelación del Estadio Azteca lo dejó técnicamente luciendo igual que siempre, decenas de obras nunca se terminaron y lo que es peor, la propia mandataria ha inaugurado obras inconclusas, por ejemplo en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México con reventones de cañerías, nubes de polvo y hasta el colapso de una pasarela, las pésimas condiciones de las canchas para entrenamiento donde por ejemplo, la selección de Japón en Nuevo León se vio forzada a abandoar el lugar para trasladarse a Nashville (USA). Además de vallas por doquier, accesos cerrados y la tan mentada remodelación de la Línea 2 del Metro de la Ciudad de México, pues, aunque Ud. no lo crea, las estaciones con acceso a los estadios estaban cerradas, vale decir, Zócalo, Tenochtitlán y Bellas Artes. Hasta el asalto a mano armada en vivo de un periodista deportivo que fue despojado de su vehículo en plena transmisión al Canal 33mx, más misceláneas como el que los aficionados reciben mensajes contradictorios por parte de las autoridades mexicanas en medio de los bloqueos y manifestaciones.
Sin contar el mayor colmo de lo todos, la actual Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, la también morenista Clara Brugada eliminó el color amarillo de vía pública, las señales de tránsito, puentes y hasta mobiliario urbano histórico para pintarlas de morado en medio de su mamarracha campaña de la mascota de la ciudad el Ajolote (un anfibio mexicano en extinción), haciendo oído sordo a las críticas, para luego volver a pintarlas de amarillo que es el color internacional, claro, con un despilfarro de los fondos públicos.
Recientemente la mandataria capitalina Brugada, aseguró que no le pueden culpar por las obras inconclusas de Ciudad de México para el mundial, dado que ella apenas tiene 2 años en el cargo, pero vaya sorpresa, quien la antecedió y tuvo seis años al frente de la Jefatura de Gobierno de la capital, fue la actual Presidente de México y compañera de partido, la camarada Dra. Sheinbaum.
Para finalizar, el Mundial de la Copa de la FIFA 2026 técnicamente ha constituido la agudización de la enorme crisis política que ya enfrentaba el gobierno de la izquierdista radical Claudia Sheinbaum, quien en la antesala de la cita mundial recibió el pedido de extradición por parte de USA de al menos 11 altas autoridades gubernamentales pertenecientes a su partido gobierno y estrechamente vinculadas a la gestión de Andrés Manuel López Obredar, hoy con la fiesta mundialista muestra a un México colapsado y donde lejos de ser una crisis pasajera indica que es un verdadero terremoto capaz de tragarse a Sheinbaum junto sus socios del colaboracionista partido Movimiento Ciudadano como Samuel García Gobernador de Nuevo León y Pablo Lus Gobernador de Jalisco, pero aún queda mucho mundial y los días tormentosos para Sheinbaum aún falta por transitar.




