El sector productivo paraguayo enfrenta una semana marcada por señales contrapuestas: mientras las perspectivas climáticas para la próxima campaña podrían resultar favorables para los cultivos, nuevas exigencias comerciales internacionales obligan al país a prepararse para defender el acceso a mercados. A esto se suman el crecimiento de la agricultura en el Chaco, nuevas inversiones en investigación, el avance de las exportaciones forestales y la necesidad de reducir los costos logísticos.
Estos son algunos de los principales temas destacados en el boletín de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), correspondiente al 21 de agosto de 2026.
El Niño puede representar una oportunidad, pero exige planificación
Uno de los principales focos del boletín está puesto en la posibilidad de que la campaña agrícola 2026/2027 se desarrolle bajo condiciones asociadas al fenómeno de El Niño. Frente a las advertencias sobre un eventual “Súper Niño”, especialistas llaman a evitar interpretaciones alarmistas y plantean que el fenómeno debe ser analizado principalmente desde la planificación.
Para Paraguay, un escenario más húmedo podría ser favorable después de varios ciclos en los que el déficit de lluvias condicionó los rendimientos agrícolas. El especialista en gestión de riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Edgar Mayeregger, señaló que, dependiendo de la intensidad y distribución de las precipitaciones, un año Niño puede ofrecer buenas condiciones para cultivos extensivos como soja y maíz.
Sin embargo, una mayor disponibilidad de agua tampoco elimina los riesgos. El exceso de precipitaciones, las inundaciones y los eventos concentrados en períodos críticos pueden generar problemas productivos y logísticos. Mayeregger advirtió además que podrían registrarse lluvias muy intensas en períodos cortos, mientras que las temperaturas elevadas podrían favorecer la aparición de determinadas plagas y enfermedades.
La recomendación para los productores es anticiparse. El manejo adecuado del suelo, evitar que permanezca descubierto y fortalecer prácticas como la siembra directa aparecen entre las medidas señaladas para aprovechar mejor las lluvias y reducir riesgos de erosión y anegamiento.
Europa y las nuevas exigencias regulatorias
Otro de los temas centrales es la preocupación de la UGP ante posibles modificaciones de la Unión Europea respecto de los límites máximos de residuos de productos fitosanitarios. El gremio advierte que determinadas exigencias podrían transformarse en obstáculos para el ingreso de productos paraguayos al mercado europeo si no toman en cuenta las diferencias entre las condiciones productivas de Europa y América Latina.
El asesor técnico de la UGP, Esteban Vasconcellos, planteó la necesidad de que las regulaciones comerciales se apoyen en criterios científicos reconocidos internacionalmente y contemplen las particularidades de los países productores. Para el gremio, la discusión no pasa por rechazar las exigencias ambientales europeas, sino por evitar que estas terminen funcionando como barreras comerciales.
En ese contexto, la UGP plantea que Paraguay debe anticiparse y defender criterios respaldados por organismos y normas internacionales, entre ellos el Codex Alimentarius y las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). También considera necesario fortalecer la coordinación con la Cancillería para establecer una estrategia que permita defender los intereses de los productores y exportadores paraguayos.
La soja recupera superficie en el Chaco
La producción agrícola también muestra señales de recuperación en la Región Occidental. Según datos del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), la superficie sembrada con soja en el Chaco llegó a 163.844 hectáreas durante la zafra 2026, lo que representa un incremento de 54.775 hectáreas respecto de las 109.069 hectáreas registradas en 2025.
Boquerón concentra la mayor parte de esta expansión, pasando de 78.238 a 111.681 hectáreas. Alto Paraguay, por su parte, aumentó de 16.358 a 37.375 hectáreas, mientras que Presidente Hayes registró un crecimiento más moderado.
La recuperación se produce después de la contracción registrada en 2025 como consecuencia de la sequía de 2024. Considerando las diferentes campañas agrícolas del país, la superficie total destinada a la soja alcanzó 5.029.718 hectáreas, confirmando el peso que mantiene la oleaginosa dentro de la estructura productiva paraguaya y el creciente protagonismo que comienza a adquirir el Chaco como zona agrícola.
Investigación agrícola con tecnología desarrollada en Paraguay
El boletín también pone el foco en el Parque Tecnológico del Instituto de Biotecnología Agrícola, INBIOTEC, ubicado en Santo Domingo, Itapúa. El complejo ocupa unas 29 hectáreas y cuenta con más de 4.000 metros cuadrados de infraestructura cubierta, incluyendo laboratorios especializados, invernaderos, depósitos, cámaras frías y espacios destinados a ensayos agrícolas.
Uno de los principales objetivos del proyecto es aumentar la capacidad del país para desarrollar tecnología agrícola adaptada a sus propias condiciones productivas. INBIO trabaja actualmente en programas de mejoramiento genético de soja, maíz y trigo, buscando materiales con mayor rendimiento, resistencia a enfermedades y adaptación a situaciones de estrés hídrico.
La infraestructura también permitirá realizar ensayos regulados con organismos genéticamente modificados y ofrecer servicios de validación agronómica, evaluación de productos y análisis de calidad de semillas para empresas, cooperativas, productores e instituciones.
Exportaciones forestales mantienen crecimiento
El sector forestal también registra un comportamiento positivo. Paraguay exportó 105.219 toneladas de productos forestales entre enero y julio de 2026, por un valor de US$ 60,09 millones. Según los datos del Instituto Forestal Nacional (Infona), esto representa un crecimiento interanual de 2,5% en volumen y de 11% en valor.
El carbón vegetal y las briquetas continúan encabezando la canasta exportadora, mientras que la madera contrachapada se ubicó como el segundo producto de mayor relevancia. Este último rubro registró un incremento de 15,7% en volumen y 20,2% en valor, una señal que apunta a una mayor participación de productos con valor agregado dentro de la actividad forestal.
Mercosur todavía debe definir el reparto de cuotas con la Unión Europea
Mientras Paraguay busca ampliar sus mercados, permanece pendiente una cuestión clave relacionada con el acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea: la metodología que determinará cómo se distribuirán las cuotas de exportación entre los países del bloque.
El tema fue analizado entre la Cancillería y representantes de gremios productivos y exportadores. Para Paraguay, la discusión tiene especial importancia porque el país busca una distribución que contemple su capacidad productiva y le permita aprovechar efectivamente las oportunidades comerciales que ofrece el acceso al mercado europeo.
Logística, una de las claves para la competitividad
La reducción de los costos logísticos continúa apareciendo como una prioridad para el sector productivo. Gobierno y representantes empresariales trabajan en una agenda que incluye la Hidrovía Paraguay-Paraná, rutas, puentes, el Corredor Bioceánico y el transporte ferroviario de cargas.
Durante una reunión del Consejo Nacional de Logística se analizó, entre otros puntos, la elaboración de un plan maestro plurianual para la Hidrovía, con obras, inversiones y mecanismos de ejecución. También forman parte de la agenda el desarrollo del transporte ferroviario de cargas, el Corredor Bioceánico y las obras de acceso al Puente de la Integración con Brasil.
Carne paraguaya avanza en la diversificación de mercados
En el sector cárnico también se observa un proceso de diversificación. Chile continúa siendo un destino estratégico, pero su participación en las exportaciones paraguayas disminuyó desde niveles cercanos al 40% hasta alrededor del 30%.
Hasta julio de 2026, Paraguay exportó a Chile 50,16 millones de kilos de carne por aproximadamente US$ 352 millones. Paralelamente, el sector amplía su presencia en otros mercados de América, Asia y Medio Oriente, con avances en Estados Unidos, Filipinas y Singapur, además de mejores condiciones comerciales con Taiwán e Israel. Canadá también incrementa sus compras, mientras Paraguay espera avanzar hacia la habilitación de México.
En conjunto, el boletín de la UGP refleja un sector productivo que atraviesa una etapa de expansión y diversificación, pero que también enfrenta desafíos que requieren anticipación. El clima, las regulaciones internacionales, la infraestructura, la investigación científica y la apertura de mercados aparecen cada vez más conectados entre sí. Para Paraguay, la capacidad de transformar mejores condiciones productivas en crecimiento sostenido dependerá no solamente de producir más, sino también de incorporar tecnología, reducir costos, defender el acceso a mercados y fortalecer la infraestructura necesaria para llegar de manera competitiva al consumidor internacional.





