El presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Ing. Héctor Cristaldo, sostuvo que Paraguay debe avanzar hacia una racionalización del gasto público y mejorar la administración de los recursos del Estado antes de plantear nuevos aumentos de la presión tributaria. Sus declaraciones fueron realizadas a la Revista Foco, en el marco del debate sobre las cuentas públicas y las necesidades de financiamiento estatal.
Cristaldo puso el foco en la calidad del gasto público y advirtió que incrementar los impuestos sin corregir previamente problemas como la corrupción y la mala gestión podría terminar afectando la dinámica económica. A su criterio, una mayor carga tributaria sin señales concretas de eficiencia en el uso de los recursos podría generar además irritación entre los ciudadanos, especialmente si quienes pagan más impuestos no perciben una mejora proporcional en los servicios y en la administración estatal.
Como antecedente, recordó la reforma tributaria impulsada en 2003, cuando distintos sectores acordaron con el Gobierno modificaciones al sistema impositivo acompañadas de una racionalización del gasto. Según explicó, en ese proceso las tasas impositivas bajaron del 30% al 10%, mientras que la recaudación aumentó más de 11 veces. Sin embargo, consideró que la calidad del gasto público no habría mejorado en la misma proporción.
Para Cristaldo, los resultados alcanzados por la economía paraguaya durante las últimas dos décadas también deben formar parte de cualquier discusión sobre cambios tributarios. Recordó que el Producto Interno Bruto (PIB) pasó de unos USD 7.400 millones en 2002 a cerca de USD 50.000 millones, mientras que la pobreza descendió del 57,9% al 16%. Desde su perspectiva, parte de esa transformación estuvo vinculada a una estructura tributaria que permitió acompañar la expansión de la actividad económica.
En ese sentido, el titular de la UGP alertó sobre el riesgo de que un incremento de la carga tributaria termine afectando el proceso de crecimiento. “Podemos estar revirtiendo todo ese proceso y frenando la dinámica económica”, afirmó, al advertir que una eventual desaceleración también podría repercutir sobre los avances conseguidos en materia de reducción de la pobreza.
El dirigente empresarial sostuvo además que una eventual reforma tributaria debería ser analizada de manera integral y no mediante la aplicación de impuestos aislados sobre determinados sectores o actividades. “El sistema impositivo se tiene que manejar de manera armónica”, afirmó, planteando que el esfuerzo debe ser compartido entre quienes generan los recursos y quienes tienen la responsabilidad de administrarlos.
Cristaldo señaló finalmente que, según su análisis, el sector privado genera alrededor del 85% del PIB. Bajo esa perspectiva, aumentar progresivamente el peso del sector público sobre la economía sin resolver sus problemas de eficiencia podría terminar convirtiéndose en un obstáculo para el crecimiento, en lugar de constituir una solución a las necesidades de financiamiento del Estado.





