Bolivia enfrenta una nueva emergencia por incendios forestales con varios focos activos en los departamentos de Santa Cruz y Tarija, mientras las condiciones de sequía y los fuertes vientos dificultan las tareas de combate. La situación genera especial atención en Paraguay debido a que uno de los incendios se desarrolla muy cerca de la frontera nacional.
La mayor preocupación se concentra en el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Otuquis, ubicado en el extremo sureste del departamento de Santa Cruz, una reserva natural que limita con Brasil y Paraguay. En este sector, alrededor de 60 rescatistas y bomberos forestales trabajan para contener un incendio que, según los reportes oficiales, ingresó desde territorio brasileño y ya afectó más de 2.500 hectáreas.
Aunque las autoridades bolivianas informaron que el fuego ha sido contenido en algunos sectores de Otuquis, las tareas de vigilancia continúan debido al riesgo de reactivación por las altas temperaturas y los vientos. La cercanía de este parque con el Chaco paraguayo mantiene en alerta a los organismos ambientales, considerando que en temporadas anteriores incendios registrados en esta misma zona llegaron a amenazar el departamento de Alto Paraguay.
Además del incendio en Otuquis, el departamento de Santa Cruz registra otros focos activos en los municipios de Pailón y Porongo, donde las autoridades investigan el origen de algunos siniestros, que habrían sido provocados pese a las restricciones vigentes por el elevado riesgo de propagación.
En el sur del país, el departamento de Tarija también atraviesa una situación crítica. Los incendios afectan principalmente las serranías de Quirusillas y zonas cercanas al municipio de San Lorenzo, donde las llamas amenazaron comunidades y obligaron al despliegue de brigadas terrestres y sobrevuelos para evaluar la magnitud de los daños.
Las autoridades bolivianas atribuyen la rápida propagación del fuego a la combinación de vegetación seca, fuertes ráfagas de viento y escasez de agua, factores que complican las tareas de extinción y aumentan el riesgo de que aparezcan nuevos focos durante las próximas semanas.
Para Paraguay, el monitoreo se concentra especialmente en la región de Otuquis, debido a que se trata del incendio activo más próximo al territorio nacional. Si bien hasta el momento no se reportan llamas dentro del país, la experiencia de años anteriores demuestra que los incendios en esta zona fronteriza pueden expandirse rápidamente cuando las condiciones meteorológicas son adversas, por lo que la evolución del fuego es seguida de cerca por las autoridades de ambos países.





