La calificadora internacional Moody’s confirmó el grado de inversión de Paraguay y mantuvo una perspectiva estable, destacando la solidez de los fundamentos macroeconómicos del país y proyectando un crecimiento económico cercano al 4,5% para 2026, impulsado por la inversión pública y privada.
En su más reciente evaluación, la agencia señaló que el perfil crediticio paraguayo se sustenta en una combinación de factores que fortalecen la capacidad del Estado para cumplir con sus compromisos financieros. Entre ellos resaltó la credibilidad de la política monetaria, la estabilidad de precios, el equilibrio de las cuentas externas y un entorno de estabilidad política.
Según Moody’s, estos elementos reducen los riesgos asociados a la deuda soberana y respaldan la confianza de los mercados internacionales en la economía paraguaya.
La calificadora también prevé que el crecimiento económico del próximo año estará impulsado por la ejecución de proyectos de infraestructura pública y por importantes inversiones privadas, las cuales contribuirán a diversificar la estructura productiva del país y promover actividades de mayor valor agregado.
Fortalezas y desafíos
Moody’s explicó que la perspectiva estable responde al equilibrio entre los aspectos positivos de la economía paraguaya y los desafíos que aún enfrenta.
Entre las fortalezas destacó el proceso de diversificación económica que viene experimentando el país, así como la capacidad de respuesta demostrada por las políticas fiscal y monetaria frente a distintos escenarios económicos.
No obstante, la agencia recordó que Paraguay continúa expuesto a riesgos derivados de su elevada dependencia de la agricultura y de la generación hidroeléctrica, sectores particularmente sensibles a los fenómenos climáticos.
En materia fiscal, el informe valoró que el país mantiene un nivel de endeudamiento relativamente bajo y estable en comparación con otras economías de la región, aunque advirtió sobre la necesidad de ampliar la base de ingresos del Estado y reducir gradualmente la exposición a deuda denominada en moneda extranjera.
Asimismo, recomendó continuar fortaleciendo la gestión de las finanzas públicas y consolidar las instituciones encargadas de la administración presupuestaria.
Reconocimiento a medidas recientes
La evaluación también tomó en cuenta las acciones implementadas por el Gobierno durante 2026 para regularizar obligaciones pendientes y mejorar la administración financiera del sector público.
En particular, Moody’s destacó los esfuerzos orientados a fortalecer la coordinación entre la planificación presupuestaria, la programación financiera y los mecanismos de control del gasto, con el objetivo de hacer más eficiente la gestión de los recursos públicos.
Con esta decisión, Paraguay conserva el grado de inversión otorgado por Moody’s, consolidando su posición entre las economías de la región con mejor calificación crediticia.
Actualmente, el país también mantiene la nota BBB- con perspectiva estable otorgada por Standard & Poor’s, mientras que Fitch Ratings conserva la calificación BB+ con perspectiva positiva, ubicándose apenas un escalón por debajo del grado de inversión.





