El presidente de Francia, Emmanuel Macron, lanzó una firme advertencia sobre el crecimiento de las expresiones antisemitas en el país durante la primera conmemoración nacional dedicada a la rehabilitación del capitán Alfred Dreyfus, una figura emblemática en la lucha contra la discriminación y la injusticia.
El acto, realizado en París al cumplirse 120 años de la sentencia que restituyó el honor de Dreyfus tras haber sido condenado injustamente por traición debido a sus raíces judías, reunió a autoridades nacionales, representantes locales y familiares del militar francés.
Durante su discurso, Macron sostuvo que el antisemitismo sigue siendo una amenaza vigente para la sociedad francesa y afirmó que este tipo de odio «no ha desaparecido», advirtiendo que vuelve a manifestarse contra ciudadanos únicamente por su identidad o religión. En ese contexto, enfatizó que combatir estas expresiones de intolerancia requiere un compromiso permanente de toda la sociedad.
Como parte de las medidas para fortalecer la memoria histórica, el mandatario anunció que el Gobierno promoverá la instalación de placas conmemorativas en los sitios donde ciudadanos franceses protegieron y ocultaron a familias judías durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial. La iniciativa busca rendir homenaje a los denominados «Justos entre las Naciones» e invita a los municipios de todo el país a adherirse al proyecto.
La ceremonia marcó la primera jornada oficial dedicada a recordar la absolución de Alfred Dreyfus, considerado uno de los casos más emblemáticos de persecución antisemita en la historia de Francia y un símbolo de la defensa de los derechos, la justicia y la igualdad ante la ley.





