spot_imgspot_img

Top 5 Semanal

spot_img

Relacionadas

Paraguay desafía la lógica de los grandes recursos naturales

Mientras Brasil cuenta con extensas reservas de petróleo, más de 8.500 kilómetros de costa atlántica, la Amazonía y una de las mayores poblaciones del planeta, Paraguay continúa demostrando que el crecimiento económico no depende exclusivamente del tamaño territorial ni de la abundancia de recursos naturales.

Las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) ubican a Paraguay como la economía de mayor crecimiento de América Latina en 2026, por encima del promedio regional y de todos los países del Mercosur. La previsión consolida una tendencia que ya se había observado en 2025, cuando el país también encabezó el ranking de expansión económica del continente.

El dato adquiere especial relevancia al compararlo con otras economías de la región. Paraguay, un país sin salida al mar, sin producción petrolera y con una población significativamente menor que la de las grandes potencias sudamericanas, logra posicionarse por encima de naciones con mayores recursos naturales y mercados internos mucho más amplios.

Analistas internacionales coinciden en que la explicación no radica en un hecho puntual ni en un ciclo excepcional de precios internacionales. Tanto el Banco Mundial como el FMI destacan tres pilares que han sostenido el desempeño paraguayo: el dinamismo de las exportaciones agropecuarias, la expansión de la infraestructura energética y un entorno macroeconómico caracterizado por la estabilidad y la previsibilidad.

Los principales indicadores económicos reflejan ese escenario. Paraguay mantiene una inflación controlada, una carga tributaria relativamente baja para las empresas, niveles moderados de endeudamiento público y un esquema fiscal que limita el déficit estatal mediante reglas establecidas por ley.

Esta combinación ha permitido generar condiciones favorables para la inversión privada y fortalecer la confianza de los sectores productivos, tanto nacionales como extranjeros.

Especialistas señalan que el crecimiento paraguayo no responde únicamente a una buena cosecha o a un momento favorable de los mercados internacionales. Por el contrario, sostienen que es el resultado de políticas implementadas durante varios años para garantizar estabilidad monetaria, seguridad jurídica, energía competitiva y reglas económicas previsibles.

En un contexto regional marcado por la desaceleración económica y los desafíos fiscales, Paraguay aparece como uno de los casos más destacados de crecimiento sostenido en América Latina. La continuidad de este desempeño dependerá ahora de la capacidad del país para mantener las condiciones que permitieron construir ese escenario y seguir atrayendo inversiones que impulsen el desarrollo en los próximos años.

Autor

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más leídas