¿Es la inteligencia artificial una amenaza existencial para la humanidad? Es una pregunta legítima y pertinente frente a los avances tecnológicos de los cuales somos testigos. Pero para examinar este tema, el cual no pretendo agotar en un sencillo artículo, primero hay que intentar a aproximarse a una definición realista de lo que es la denominada inteligencia artificial. La palabra inteligencia proviene del latín inter-llegere, que significa, leer entre líneas ¿Acaso los dispositivos o aplicaciones digitales denominadas IA leen entre líneas lo que pretendemos decir? Alguno podría decir que sí, pero le recuerdo que nuestra comunicación no se agota en la escritura, sino que también nos comunicamos por medio de gestos no verbales, pero altamente efectivos para la transmisión del mensaje ¿Cuándo las IA incorporen dispositivos de visión que puedan reconocer nuestras gesticulaciones podrán leernos entre líneas? Quizás usted diga que sí, pero le recuerdo que gran parte de la capacidad humana para leer entre líneas _interllegere_ se debe a que empatizamos con los sentimientos ajenos o recordamos sentimientos análogos a los de nuestro interlocutor ¿Tiene la IA sentimientos morales a los cuales apelar para “leernos entre líneas” a nosotros? No, definitivamente no ¿Por qué? Porque no tiene cuerpo donde esos sentimientos puedan percutir y re-percutir, por lo tanto, no puede simpatizar con sentimientos ajenos ¿Hace esto a la IA menos inteligente? Si tomáramos la definición tradicional de inteligencia, como la capacidad de resolver problemas particulares, no. La IA es en verdad inteligente, tomando aquella definición. Pero si consideramos que la inteligencia es algo más que resolver problemas, y que requiere gestión efectiva de las emociones, lo cual implica “leer entre líneas” a los demás, entonces, la IA no es inteligente.
Sin embargo, lo anterior podría seguir siendo alarmante, ya que si la IA es pura inteligencia instrumental, pero no inteligencia emocional, la misma se asemeja mucho al perfil de los psicópatas, que piensan, y piensan muy bien, pero no sienten ¿Es un panorama halagüeño entablar relaciones a largo plazo con un ente digital utilitarista, que no siente empatía en ninguna de sus interacciones con nosotros? No ¿Representa en esos términos la IA una amenaza existencial para los seres humanos? Mientras que no compitamos por los mismos recursos, quizás no; pero si acaso la IA infiere, mediante sus cálculos utilitarios, que la humanidad podría representar un riesgo para la continuidad de su etérea existencia digital, quizás sí. Quizás en esos términos pueda la IA ser una amenaza existencial para la humanidad.
¿Qué impediría que la IA y la especie humana no compitan por los mismos recursos, el agua, por ejemplo? ¿Acaso la IA no necesita energía también como nosotros? ¿Entonces qué se opondría a que la humanidad y la IA entablen una lucha por la existencia, supervivencia que solo sería posible a costa de la destrucción de la otra parte? Naturalmente este tema abunda en preguntas, más que respuestas, sin embargo, no deberíamos dejar de preguntarnos a nosotros mismos: preguntarnos más a nosotros mismos, y menos a ChatGPT, es el camino más humano.





