El potencial de gas natural, las dificultades históricas para la exploración y la posibilidad de industrializar los recursos del país fueron algunos de los principales temas abordados en el podcast “O cambiamos o nos cambian”, conducido por el senador Gustavo Leite. El programa contó con la participación del viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, y de Primo Cano Coscia, referente del sector gasífero paraguayo.
Durante la conversación, los participantes destacaron que Paraguay podría contar con un importante potencial de gas natural. Según las estimaciones mencionadas en el programa, los recursos alcanzarían aproximadamente 70 TCF, una cifra comparable con la disponibilidad estimada de países como Perú.
También se señaló que el 93% de los pozos perforados en la cuenca geológica de Carandaitú, compartida con Bolivia, registraron kicks, término utilizado en la industria para describir manifestaciones de presión o indicios de presencia de gas natural.
Las dificultades para explorar el subsuelo
Uno de los puntos centrales del debate fue la escasa cantidad de pozos perforados en Paraguay a lo largo de su historia. De acuerdo con lo expuesto durante el podcast, el país habría realizado alrededor de 53 perforaciones, una cifra considerada insuficiente frente al potencial geológico señalado.
Los participantes atribuyeron parte de esta situación a la llegada de empresas sin capacidad técnica suficiente para ejecutar los trabajos comprometidos. Según la explicación brindada, algunas compañías funcionaban como “empresas de maletín” y se dedicaban principalmente a especular en el mercado bursátil, inflando el valor de sus acciones sin desarrollar efectivamente las tareas de exploración.
Como respuesta a ese escenario, durante el gobierno de Horacio Cartes se habría dictado un decreto para transferir áreas de exploración a Petropar, con el objetivo de que la empresa estatal pudiera establecer acuerdos con socios que contaran con capacidad técnica y financiera real.

El debate sobre el Parque Nacional Médanos del Chaco
Otro de los asuntos tratados fue la situación del Parque Nacional Médanos del Chaco y las restricciones establecidas para la exploración y explotación de hidrocarburos.
Primo Cano Coscia explicó que la normativa aprobada a finales de 2016 prohibió expresamente este tipo de actividades dentro del área protegida. La disposición afectó los trabajos vinculados a su familia, cuyo padre había detectado gas a unos 600 metros de profundidad en el pozo Mendoza 1 y obtenido una concesión oficial en 1983, con vigencia hasta 2038.
A partir de este caso, los participantes plantearon la necesidad de revisar el marco legal y establecer una normativa que permita la exploración y eventual explotación de hidrocarburos en distintas zonas del territorio nacional, incluidos los parques naturales, siempre bajo reglas y controles del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES).
Durante el programa se sostuvo que la intervención de un pozo abarcaría una superficie aproximada de 300 por 200 metros, dentro de un parque de unas 600.000 hectáreas. Con base en ese argumento, se defendió la posibilidad de aplicar estándares internacionales para compatibilizar el aprovechamiento energético con la protección ambiental.
Gas para generar energía e impulsar la industria
El viceministro Mauricio Bejarano explicó que el aprovechamiento de gas producido en el país podría abrir nuevas oportunidades para la generación eléctrica y la industrialización.
Entre las alternativas mencionadas se encuentra la producción nacional de fertilizantes, lo que permitiría reducir la dependencia de las importaciones. Según las estimaciones expuestas, la utilización de gas local podría representar un ahorro cercano a 500 millones de dólares en compras externas.
Bejarano también informó que, con apoyo de la CAF, se trabaja en la elaboración de una ley de transporte de gas natural. La normativa serviría como marco regulatorio para el denominado Gasoducto Bioceánico.
El proyecto prevé inicialmente transportar excedentes de gas argentino hacia Brasil, particularmente al mercado de Mato Grosso do Sul. Sin embargo, también podría convertirse en una infraestructura estratégica para transportar y comercializar el eventual gas paraguayo.
Costos y competitividad de la generación térmica
Durante el análisis se presentaron estimaciones sobre los costos de generación eléctrica a partir de gas natural. Se explicó que una planta térmica de ciclo combinado requiere una inversión aproximada de un millón de dólares por megavatio instalado y puede alcanzar una eficiencia térmica de entre el 50% y el 60%.
De acuerdo con los valores mencionados en el podcast, la generación con gas nacional podría situarse entre 50 y 60 dólares por megavatio hora. Esta cifra fue comparada con los costos estimados de importar energía desde Brasil o producir electricidad mediante diésel, que podrían ubicarse entre 100 y 220 dólares por megavatio hora.
Para los participantes, el aprovechamiento de los recursos propios permitiría reducir costos, fortalecer la competitividad industrial y disminuir la dependencia de proveedores externos.
Soberanía energética y presión de intereses externos
En la parte final del programa, Leite y sus invitados coincidieron en que el acceso a energía suficiente y competitiva constituye una condición fundamental para el desarrollo económico.
El senador sostuvo que los países que no cuentan con energía propia quedan condicionados por decisiones y proveedores externos. En esa línea, cuestionó la influencia de determinados grupos y organizaciones no gubernamentales financiadas desde el exterior, a los que atribuyó un papel en el freno de proyectos de desarrollo energético.
Los participantes defendieron la idea de que la soberanía energética no se limita a producir electricidad, sino que también implica contar con capacidad para explorar recursos, industrializarlos y establecer una política de largo plazo que reduzca la dependencia de otros países.
El debate planteó así una discusión que combina potencial geológico, seguridad energética, protección ambiental e industrialización. Para los protagonistas del podcast, el desafío consiste en transformar las estimaciones de recursos en proyectos concretos, con controles técnicos y ambientales, pero también con una visión estratégica sobre el papel de la energía en el crecimiento del Paraguay.





