spot_imgspot_img

Top 5 Semanal

spot_img

Relacionadas

El petróleo se dispara y cierra la semana bajo presión por la escalada entre EE. UU. e Irán

El mercado petrolero terminó la semana con fuertes avances, impulsado por la creciente tensión militar entre Estados Unidos e Irán y por el temor a que la escalada termine afectando de manera más severa el tránsito de crudo a través del estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos estratégicos para el abastecimiento energético mundial.

El Brent alcanzó los US$96,28 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) llegó a US$91,48, en una jornada marcada nuevamente por la incertidumbre geopolítica. Los precios reflejan la creciente prima de riesgo que los operadores están incorporando ante la posibilidad de nuevas interrupciones en los flujos de petróleo de Medio Oriente.

El estrecho de Ormuz concentra aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de líquidos petroleros, por lo que cualquier interrupción significativa en esa ruta podría tener consecuencias inmediatas sobre la oferta internacional y provocar nuevas presiones sobre los precios. Datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) sitúan en torno a 20 millones de barriles diarios el volumen de petróleo que atravesó el estrecho durante 2024.

En Londres, el contrato de Brent para entrega en noviembre avanzó durante la sesión, consolidando una semana de marcada volatilidad. El mercado viene reaccionando prácticamente en tiempo real a las noticias relacionadas con los ataques y a cualquier señal sobre la seguridad de la navegación en el Golfo Pérsico.

El incremento semanal evidencia hasta qué punto el conflicto volvió a colocar al petróleo en el centro de las preocupaciones económicas internacionales. Más allá de la producción efectiva, los operadores están valorando el riesgo de que una parte de la oferta no pueda llegar con normalidad a los mercados, especialmente hacia Asia.

La situación del estrecho es particularmente sensible. Los registros de tráfico marítimo muestran una reducción significativa de los buques que atraviesan la zona, mientras distintos actores buscan mecanismos para mantener el movimiento de hidrocarburos pese a las condiciones de seguridad. Reuters informó que el tránsito de embarcaciones por el estrecho se encuentra muy por debajo de sus niveles habituales.

La consecuencia inmediata es un mercado mucho más vulnerable a cualquier nuevo episodio militar. Cada ataque, amenaza o cambio en las condiciones de navegación puede traducirse en movimientos bruscos de las cotizaciones, mientras las compañías y los países consumidores evalúan alternativas para reducir su exposición a una eventual interrupción prolongada.

El repunte del crudo también puede trasladarse a otros segmentos de la economía. Un petróleo más caro incrementa los costos de combustibles, transporte y producción y puede generar nuevas presiones inflacionarias, especialmente si la situación geopolítica se prolonga.

Por ahora, el mercado continúa pendiente de dos variables: la evolución del enfrentamiento entre Washington y Teherán y la capacidad de mantener abiertos los principales corredores de exportación del Golfo. Mientras persista la incertidumbre sobre Ormuz, el petróleo seguirá incorporando una prima geopolítica que puede mantener las cotizaciones elevadas y aumentar la volatilidad internacional.

Autor

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más leídas