Tras las críticas formuladas por el senador Rafael Filizzola sobre la gestión de Gustavo Leite como embajador de Paraguay en Estados Unidos, distintos sectores salieron al paso de los cuestionamientos y destacaron una serie de resultados obtenidos durante su misión diplomática, sosteniendo que la representación paraguaya desarrolló una intensa agenda de trabajo con impactos en áreas estratégicas para el país.
Entre los principales argumentos mencionados figura el fortalecimiento de las relaciones bilaterales con Estados Unidos a través de reuniones con senadores y congresistas de los partidos Republicano y Demócrata, además de encuentros con autoridades del Departamento de Estado y del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca para impulsar una agenda de cooperación de largo plazo.
También se destacó el avance de la cooperación en materia de seguridad, especialmente mediante el fortalecimiento de la coordinación entre la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) y la Administración para el Control de Drogas (DEA) en la lucha contra el narcotráfico.
Quienes defienden la gestión sostienen además que durante ese período se acompañó la concreción de acuerdos considerados estratégicos para Paraguay, entre ellos el Status of Forces Agreement (SOFA), el Acuerdo de Tercer País Seguro y el Memorándum de Entendimiento sobre Minerales Críticos, instrumentos orientados a ampliar la cooperación bilateral en distintos ámbitos.
En el plano económico, afirman que la embajada promovió reuniones con empresas interesadas en invertir en Paraguay en sectores como centros de datos, inteligencia artificial, infraestructura digital, energía, hidrovía, desarrollo industrial y proyectos vinculados al nearshoring. Asimismo, remarcan el fortalecimiento de las relaciones con organismos como BID Invest, la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC) y el EXIM Bank, con el objetivo de explorar alternativas de financiamiento para iniciativas estratégicas.
Los defensores de la gestión también señalan que la representación diplomática impulsó la agenda del Acuerdo Marco sobre Comercio e Inversiones (TIFA), promoviendo el diálogo sobre exportaciones, agricultura, economía digital y facilitación del comercio, además de brindar apoyo a empresas paraguayas interesadas en ampliar sus vínculos comerciales con el mercado estadounidense.
Otro de los aspectos resaltados es la labor desarrollada en el ámbito académico, mediante el establecimiento de contactos con universidades de prestigio como Princeton, University of Pennsylvania, UCLA, USC, Penn State y la University of Virginia, con el propósito de generar oportunidades de cooperación, investigación e intercambio para estudiantes paraguayos.
A ello se suma la organización de las agendas oficiales de autoridades paraguayas durante sus visitas a Washington, incluyendo al presidente de la República, el canciller nacional y los titulares del Senado y de la Cámara de Diputados, además de actividades dirigidas a la comunidad paraguaya residente en Estados Unidos y la promoción de programas nacionales como Che Róga Porã.
Los sectores que respaldan la gestión consideran que estos resultados reflejan una labor diplomática activa y sostienen que las críticas formuladas por Filizzola no contemplan el conjunto de acciones desarrolladas durante la representación paraguaya en Washington.




