La producción de sandía continúa fortaleciendo su posición dentro de la agricultura paraguaya y se perfila como uno de los rubros con mayor potencial de crecimiento, impulsada por el aumento de la producción, la expansión de las áreas cultivadas y el acompañamiento técnico brindado a los productores.
Actualmente, el cultivo ocupa más de 4.000 hectáreas en distintos puntos del país y abastece tanto al mercado interno como a las exportaciones. Durante 2023, Paraguay produjo más de 65.000 toneladas de esta fruta, generando ingresos estimados en USD 12 millones provenientes de su comercialización.
Las perspectivas para los próximos años son alentadoras. Las proyecciones apuntan a que la producción nacional podría superar las 80.000 toneladas, consolidando a la sandía como uno de los cultivos más relevantes dentro del proceso de diversificación agrícola que impulsa el país.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) acompaña este desarrollo mediante programas de asistencia técnica, transferencia de tecnología y capacitación dirigidos principalmente a productores de la agricultura familiar campesina, con el propósito de mejorar la productividad y fortalecer la competitividad del sector.
El potencial del cultivo fue uno de los temas abordados durante las exposiciones organizadas por la Dirección de Extensión Agraria, en el marco de las actividades desarrolladas en el stand institucional del MAG durante la Expo de Mariano Roque Alonso.
La producción de sandía se encuentra distribuida en diversos departamentos, entre ellos Concepción, San Pedro, Caaguazú, Cordillera, Paraguarí e Itapúa, donde las condiciones climáticas y de suelo favorecen el desarrollo del cultivo.
Entre las principales zonas productoras sobresalen los distritos de Horqueta, en el departamento de Concepción, y Guayaibí, en San Pedro, considerados polos estratégicos para este rubro por la importante concentración de áreas cultivadas. A ellos se suman regiones de Caaguazú y Cordillera, que también registran una creciente participación en la producción nacional.
El crecimiento sostenido del sector refleja el potencial de la sandía como una alternativa rentable para los productores paraguayos, al tiempo que fortalece la oferta agrícola nacional y contribuye a diversificar las oportunidades de generación de ingresos en el campo.





