Un informe del Instituto Juan de Mariana reabrió el debate sobre la política de cooperación de España con Cuba al sostener que, durante la última década, Madrid redujo cerca del 90% de la deuda que La Habana mantenía con el Estado español, sin que ello se tradujera en avances verificables en materia de democracia, libertades públicas o derechos humanos.
El documento, titulado «El precio de sostener el castrismo», afirma que la deuda cubana ascendía a 2.444 millones de euros cuando fue reestructurada en 2016. De ese monto, España habría condonado inicialmente 1.492 millones de euros, a los que posteriormente se sumaron un programa de conversión de deuda por 375 millones y una nueva operación de alivio por 291 millones, reduciendo el pasivo pendiente a unos 286 millones de euros, según los cálculos del centro de estudios.
Para el Gobierno español, estas medidas forman parte de una estrategia de cooperación destinada a transformar deuda en inversiones para proyectos vinculados a energía, agua y seguridad alimentaria. Sin embargo, el informe sostiene que, en la práctica, estas decisiones terminaron proporcionando un importante alivio financiero a un régimen que continúa sin introducir reformas políticas significativas.
Diego Sánchez de la Cruz, jefe de Estudios del Instituto Juan de Mariana, afirmó que la sucesión de condonaciones, reestructuraciones y programas de conversión constituye la evidencia más clara del respaldo financiero brindado por España al gobierno cubano.
El análisis también sitúa esta política dentro de una tendencia histórica de apoyo externo al régimen castrista. Primero fue la Unión Soviética, posteriormente Venezuela y, más recientemente, Rusia y otros aliados, mientras que España aparece descrita como uno de los principales respaldos financieros provenientes del mundo democrático.
El informe añade que, si la deuda hubiera permanecido vigente bajo condiciones normales de mercado, su valor habría superado actualmente los 5.200 millones de euros, estimando que el beneficio financiero otorgado por España rondaría los 5.000 millones de euros. Se trata, no obstante, de una proyección elaborada por el propio Instituto y no de una cifra oficial del Gobierno español.
Los autores sostienen que el debate no debe limitarse al aspecto financiero, sino evaluar también los resultados políticos obtenidos tras años de cooperación. En ese sentido, recuerdan que organizaciones internacionales continúan denunciando la existencia de más de 1.200 presos políticos, restricciones a las libertades fundamentales y la ausencia de reformas democráticas en la isla.
El documento también describe un deterioro económico persistente, caracterizado por bajos salarios, elevados niveles de pobreza y una fuerte emigración. Según las cifras citadas, más de un millón de cubanos abandonaron el país entre 2021 y 2024, mientras diversas organizaciones alertan sobre el agravamiento de la inseguridad alimentaria y el empobrecimiento de la población.
A partir de estos antecedentes, el Instituto Juan de Mariana concluye que la política española hacia Cuba ha terminado aliviando la carga financiera del Estado cubano sin obtener contrapartidas verificables en materia de apertura política, respeto a los derechos humanos o fortalecimiento de las libertades civiles, cuestionando si la cooperación internacional está favoreciendo una transición o, por el contrario, contribuyendo a prolongar la permanencia del actual régimen.





