El fuerte temporal que azotó el sábado a distintos puntos del país también golpeó al sector productivo. El Ministerio de Agricultura y Ganadería inició el relevamiento de los daños registrados en cultivos, con especial atención a las zonas hortícolas del departamento Central.
El temporal registrado durante el fin de semana dejó importantes consecuencias no solo en viviendas e infraestructura, sino también en el campo. Las intensas lluvias, fuertes ráfagas y la caída de granizo afectaron áreas productivas y generaron preocupación entre pequeños agricultores.
El director de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), ingeniero Esquicio Meza, se refirió a la situación durante una entrevista con Radio Nacional del Paraguay, con especial énfasis en los perjuicios registrados en el departamento Central.
La zona concentra una importante actividad de agricultura familiar y producción hortícola, por lo que los fenómenos meteorológicos de gran intensidad pueden representar pérdidas significativas para productores que dependen de cultivos de ciclo corto.
Entre las zonas señaladas por organismos estatales en relación con posibles afectaciones se encuentran J. Augusto Saldívar, Villeta e Itá, mientras continúa el relevamiento para determinar con mayor precisión la magnitud de los daños.
Cultivos vulnerables
La producción hortícola de Central incluye rubros como tomate, lechuga, frutilla, zapallito y otras hortalizas. En episodios climáticos severos, el impacto puede producirse tanto por el daño directo del granizo y el viento como por el exceso de humedad posterior.
La vulnerabilidad de los productores familiares quedó expuesta en anteriores eventos meteorológicos registrados en el departamento. En junio de 2025, por ejemplo, productores de J. Augusto Saldívar, Itá y Nueva Italia reportaron daños en cultivos de lechuga, zapallito, tomate y frutilla a causa de las heladas.
El desafío para el MAG consiste ahora en determinar qué superficie fue afectada, cuáles son los cultivos comprometidos y cuál es el nivel de pérdida productiva.
El propio sistema geográfico del MAG contempla información sobre cultivos temporales y superficies cultivadas por departamento, una herramienta que puede servir como base para dimensionar el impacto del fenómeno.
Una actividad clave para el abastecimiento
Los daños en Central adquieren especial relevancia porque la producción hortícola del departamento abastece una parte importante del mercado del área metropolitana.
El sector viene atravesando, además, un proceso de fortalecimiento de la producción nacional. En junio, el MAG destacó la planificación de la producción de tomate para garantizar una oferta sostenida durante el año y reducir la dependencia de productos importados.
Por ello, un evento climático que afecte las fincas de pequeños productores puede tener consecuencias que van más allá de cada parcela: puede reducir temporalmente la oferta, generar pérdidas económicas para las familias agricultoras y ejercer presión sobre los precios de determinadas hortalizas.
El relevamiento será determinante
Por el momento, la dimensión definitiva de las pérdidas todavía debe ser establecida mediante el trabajo técnico de campo.
La prioridad será identificar a los productores afectados y cuantificar los daños para determinar las necesidades de asistencia y recuperación.
El temporal vuelve a poner en evidencia una de las principales dificultades de la agricultura familiar paraguaya: la elevada exposición de los pequeños productores a fenómenos climáticos extremos y la necesidad de contar con mecanismos de prevención, asistencia técnica y respuesta rápida.
Mientras continúan las evaluaciones, el MAG deberá determinar cuánto se perdió y, fundamentalmente, qué medidas serán necesarias para que los productores afectados puedan volver a poner en marcha sus cultivos.





