La Unión Europea evalúa una nueva fórmula de cooperación con Canadá. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso que el país norteamericano se convierta en el primer “miembro asociado” del bloque, durante su discurso anual sobre el Estado de la Unión, realizado este miércoles en Estrasburgo.
La iniciativa fue planteada en presencia del primer ministro canadiense, Mark Carney, quien recibió una ovación de los eurodiputados. Von der Leyen sostuvo que ambas partes deben avanzar desde una relación centrada principalmente en el comercio hacia una alianza estratégica con mayor alcance.
“Me gustaría trabajar con usted en abrir la puerta para que Canadá sea el primer miembro asociado de la UE”, afirmó la dirigente europea.
El concepto de “miembro asociado” no constituye actualmente una categoría jurídica establecida en los tratados comunitarios. Por tanto, la propuesta todavía debe ser definida y acordada por los Estados miembros de la Unión Europea. Carney, por su parte, había señalado que Ottawa busca una “alianza única” con Europa y no una adhesión plena al bloque.
Cooperación en sectores estratégicos
La propuesta apunta a ampliar la cooperación en áreas consideradas clave para la seguridad y el desarrollo económico. Entre ellas figuran la defensa, la inteligencia artificial, la energía, los minerales críticos, la ciberseguridad, las baterías, la manufactura avanzada y la cooperación en el Ártico.
Von der Leyen planteó la creación de una “alianza para el futuro”, basada en valores compartidos y en la necesidad de fortalecer la autonomía estratégica de ambas partes.
Canadá y la UE ya mantienen vínculos comerciales mediante el Acuerdo Económico y Comercial Global, conocido como CETA. Según la presidenta de la Comisión Europea, el intercambio bilateral aumentó más de 75% en menos de una década.
Ottawa también se incorporó recientemente a un esquema comunitario de financiación y adquisición militar, convirtiéndose en el primer país no europeo en participar de ese mecanismo.
Un acercamiento en medio de tensiones comerciales
El acercamiento entre Canadá y Europa se produce en un contexto de crecientes disputas comerciales entre Ottawa y Washington. El Gobierno de Mark Carney busca reducir la dependencia económica de Estados Unidos y ampliar sus relaciones comerciales con otros mercados.
La Unión Europea, a su vez, enfrenta tensiones comerciales y estratégicas con Estados Unidos y China, además de los desafíos derivados de la guerra en Ucrania y de la competencia por recursos y tecnologías estratégicas.
Pese a este escenario, Von der Leyen insistió en que la propuesta no está dirigida contra ningún país, sino que busca fortalecer los intereses compartidos entre Canadá y Europa.
“Compartimos un océano, un conjunto de valores, una manera de ver el mundo. Y ahora construiremos también nuestro futuro compartido”, expresó.
Carney fue invitado de honor al debate sobre el Estado de la Unión y tiene previsto intervenir formalmente ante el Parlamento Europeo este jueves 17 de septiembre. La propuesta de asociación será uno de los principales temas de la agenda bilateral de los próximos meses.





