CADAM, la UGP y APATRACI habían solicitado mantener el porcentaje máximo de mezcla en 7% para proteger vehículos, maquinarias agrícolas y camiones. La nueva resolución oficial establece que el incremento será obligatorio a partir de enero del próximo año.
El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) resolvió avanzar con el aumento del porcentaje obligatorio de biodiésel en el Gasoil Tipo III, desestimando el principal planteamiento formulado por los gremios vinculados al transporte, la producción y la importación de maquinarias, que habían solicitado mantener la mezcla en un máximo del 7%.
Mediante una nueva resolución, la cartera de Estado dispuso que la mezcla obligatoria permanecerá en 7% hasta el 31 de diciembre de 2026, pero aumentará al 8% desde el 1 de enero de 2027, dejando sin efecto la resolución anterior. Además, estableció que los controles sobre el cumplimiento de la medida comenzarán 60 días después de su firma.
La decisión contrasta con la postura que, durante las últimas semanas, expresaron públicamente tres de los principales gremios del país.
La Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (CADAM) había solicitado formalmente al MIC que el porcentaje de mezcla obligatoria se mantuviera entre el 5% y el 7%, argumentando que varios fabricantes internacionales no garantizan el correcto funcionamiento de motores diésel cuando el contenido de biodiésel supera ese nivel.
Posteriormente, la Unión de Gremios de la Producción (UGP) respaldó esa preocupación. Su presidente, Héctor Cristaldo, advirtió que modificar la composición del combustible en plena campaña agrícola generaba incertidumbre entre los productores y podría traducirse en mayores costos para quienes buscan preservar maquinarias de alto valor utilizadas en la cosecha y la siembra.
A esas voces se sumó la Asociación Paraguaya de Transportes de Cargas Internacionales (APATRACI), que alertó sobre el impacto que una mayor proporción de biodiésel podría tener sobre los sistemas de inyección de los camiones modernos. El gremio sostuvo que el desgaste prematuro de bombas e inyectores representa costos millonarios para las empresas transportistas y afecta directamente la competitividad del sector.
Los tres gremios coincidieron en un mismo planteamiento: cualquier incremento de la mezcla debía sustentarse en estudios técnicos, realizarse de forma consensuada y no superar el 7%, además de insistir en la necesidad de reactivar las mesas técnicas entre el Gobierno, fabricantes, productores y distribuidores de combustibles.
Sin embargo, la resolución firmada por el Ministerio mantiene el cronograma de incremento y dispone que el porcentaje obligatorio alcance el 8% desde el próximo año. En los fundamentos, el MIC sostiene que la decisión responde a nuevos análisis y busca equilibrar aspectos económicos, ambientales y de calidad del combustible, aunque el documento no detalla los estudios técnicos que respaldan la fijación de ese porcentaje.
Con esta decisión, el Gobierno ratifica su política de ampliar gradualmente el uso de biocombustibles en el mercado nacional, mientras los sectores productivos, transportistas e importadores mantienen sus reparos sobre los posibles efectos que una mayor proporción de biodiésel podría tener sobre vehículos, maquinarias y camiones de última generación.





