Paraguay registró un nuevo hito en su trayectoria económica al alcanzar el nivel más bajo de riesgo país de su historia, consolidando su imagen como uno de los mercados más estables y confiables de América Latina para la inversión y el financiamiento internacional.
El indicador EMBI (Emerging Markets Bond Index) elaborado por J.P. Morgan cerró en 99 puntos básicos, marcando por primera vez una cifra inferior a los 100 puntos y estableciendo un récord histórico para el país.
Este resultado sitúa a Paraguay como la tercera economía con menor riesgo soberano de América Latina, superada únicamente por Uruguay y Chile, dos países que tradicionalmente han liderado los rankings regionales de estabilidad financiera.
La posición alcanzada adquiere mayor relevancia al compararse con economías considerablemente más grandes de la región, como Brasil, México y Colombia, que actualmente presentan niveles de riesgo superiores a los registrados por Paraguay.
El EMBI es uno de los indicadores más observados por los mercados internacionales, ya que mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos de un país emergente y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados el activo de referencia más seguro del mundo. Cuanto menor es esa diferencia, menor es la percepción de riesgo por parte de los inversionistas.
El descenso hasta los 99 puntos refleja una creciente confianza de los mercados internacionales en la capacidad del país para mantener la estabilidad económica, cumplir con sus compromisos financieros y preservar un entorno favorable para las inversiones.
Analistas económicos destacan que este desempeño es consecuencia de una combinación de factores que Paraguay ha sostenido durante los últimos años, entre ellos una política fiscal relativamente disciplinada, niveles moderados de endeudamiento público, estabilidad monetaria y un marco macroeconómico que ha mostrado resiliencia frente a escenarios internacionales complejos.
La mejora en la percepción de riesgo también tiene efectos concretos para la economía nacional. Un menor riesgo país suele traducirse en mejores condiciones de financiamiento para el Estado, las empresas y los proyectos de inversión, al reducir los costos asociados al acceso al crédito en los mercados internacionales.
Asimismo, fortalece la competitividad del país como destino para nuevas inversiones productivas, al transmitir señales de previsibilidad y confianza a los actores económicos globales.
El nuevo récord alcanzado por Paraguay constituye además una señal positiva en momentos en que varios países de la región enfrentan incertidumbres fiscales, políticas o financieras que han incrementado la cautela de los mercados.
Con este resultado, el país no solo rompe por primera vez la barrera simbólica de los 100 puntos de riesgo país, sino que consolida una posición de liderazgo regional en materia de estabilidad macroeconómica, reafirmando la confianza que los inversionistas internacionales depositan en la economía paraguaya y en sus perspectivas de crecimiento a largo plazo.





