Paraguay continúa posicionándose como uno de los países con menor presión tributaria de la región, según una comparación de cargas impositivas y costos fiscales frente a Brasil y Argentina difundida recientemente con datos de la SET, Receita Federal y la consultora KPMG.
El informe destaca que el país presenta ventajas competitivas en distintos sectores vinculados a inversiones, impuestos patrimoniales y costos financieros, escenario que, según analistas económicos, fortalece el atractivo paraguayo para la radicación de capitales y empresas.
Entre los principales puntos sobresale el impuesto a la renta personal, que en Paraguay oscila entre 0% y 10%, mientras que en Brasil llega hasta el 27,5% y en Argentina alcanza el 35%.
Otro de los aspectos señalados es el costo de la seguridad social. Paraguay mantiene una tasa fija del 9%, frente a niveles de entre 7,5% y 14% en Brasil y aproximadamente 17% en Argentina.
En materia de inversiones, Paraguay vuelve a exhibir una de las cargas tributarias más bajas de la región, con impuestos de entre 0% y 10%, mientras Brasil aplica tasas de hasta 22,5% y Argentina nuevamente alcanza niveles de hasta el 35%.
El análisis también resalta diferencias importantes en impuestos inmobiliarios y financieros. Paraguay registra gravámenes inmobiliarios de entre 0,3% y 1%, inferiores a los aplicados tanto en Brasil como en Argentina. Además, el país no cuenta con impuesto financiero, a diferencia de Brasil, donde alcanza el 3,38%, y Argentina, donde existe un impuesto al cheque cercano al 0,6%.
Otro elemento destacado es el impuesto sobre vehículos, que en Paraguay se ubica en apenas 0,03%, considerablemente por debajo de los niveles registrados en los países vecinos.
Asimismo, el esquema tributario paraguayo contempla incentivos fiscales en determinadas áreas vinculadas a donaciones y desarrollo económico, aspecto señalado como uno de los factores que fortalecen la competitividad nacional.
Los datos surgen en un contexto en el que Paraguay busca consolidarse como destino regional de inversiones, aprovechando su estabilidad macroeconómica, baja presión fiscal y costos operativos relativamente menores frente a otras economías sudamericanas.
El escenario cobra relevancia especialmente ante el creciente interés de empresas y capitales extranjeros por instalar operaciones en el país, particularmente en sectores industriales, logísticos, agroexportadores y de maquila, impulsados por un entorno tributario considerado más favorable dentro del Mercosur.





