El exviceministro de Culto, Dr. Fernando Griffith, sostuvo que Europa atraviesa un proceso de transformación histórica caracterizado por el debilitamiento de sus raíces culturales y religiosas, un fenómeno que está modificando profundamente la identidad del continente y podría tener consecuencias políticas de largo alcance.
Durante una entrevista en el programa «Identidad Py», conducido por Salim Salemma, Griffith afirmó que el continente vive simultáneamente un proceso de secularización del cristianismo y de crecimiento del islam, especialmente en países como Francia e Inglaterra.
«Se están cerrando iglesias por miles y, al mismo tiempo, se están abriendo mezquitas por miles», expresó al describir lo que considera un cambio estructural en la composición religiosa y cultural europea.
En ese contexto, formuló una de sus afirmaciones más contundentes al señalar que, en su opinión, «Inglaterra va a ser el primer país islámico en tener armas atómicas».
Según explicó, esta proyección se fundamenta en las diferencias demográficas entre la población británica nativa y las comunidades inmigrantes de origen islámico.
Griffith sostuvo que las tasas de natalidad de estas últimas son considerablemente superiores, lo que, a largo plazo, podría modificar el equilibrio poblacional y, posteriormente, la representación política dentro del Reino Unido.
Durante la entrevista también afirmó que el islam posee una dimensión política inseparable de su dimensión religiosa.
«Nunca ha podido ni quiere separar el Estado de la religión. Entonces tiene un objetivo político», manifestó, señalando que, desde su perspectiva, este proceso se desarrolla de manera gradual y organizada.
También, expresó preocupación por lo que considera un progresivo abandono de los pilares históricos sobre los cuales fue construida la civilización europea.
A su juicio, Europa se desarrolló sobre tres grandes fundamentos: la cultura griega, la tradición romana y el cristianismo.
En ese sentido, lamentó que las nuevas generaciones reciban cada vez menos formación en filosofía clásica, cultura grecolatina y derecho romano, disciplinas que considera esenciales para comprender el origen de las instituciones occidentales.
Griffith recordó que la democracia, la filosofía y buena parte de la arquitectura occidental tienen sus raíces en Grecia, mientras que Roma legó el derecho y el concepto de república, cuya influencia continúa vigente en los sistemas jurídicos contemporáneos.
Respecto al cristianismo, sostuvo que su principal aporte fue la consolidación de valores como el sacrificio, la responsabilidad y el mérito personal.
Finalmente, advirtió que la pérdida de estos referentes culturales estaría generando transformaciones sociales profundas.
En su análisis, la secularización de Europa también estaría debilitando principios como la meritocracia y otros valores que, según afirmó, durante siglos contribuyeron al desarrollo político e institucional del continente.





