La apertura de una cuota especial de 300.000 toneladas métricas de carne vacuna magra de Estados Unidos representa una nueva oportunidad para la producción paraguaya y para toda la cadena de valor de la ganadería. Además, otro punto destacable es que el logro fue mediante un trabajo coordinado entre el sector privado y el Gobierno.
El contingente, habilitado de manera temporal y distribuido en tres tramos de 100.000 toneladas, abre una ventana comercial para países como Paraguay y permite mirar con mayor expectativa a uno de los mercados más importantes del mundo.
Más allá del volumen que Paraguay pueda colocar, la importancia está en seguir posicionando la carne nacional en el mercado estadounidense. Cada espacio conquistado permite demostrar la capacidad productiva, sanitaria y comercial de nuestro país y abre posibilidades para ampliar negocios, además de consolidar relaciones comerciales.
La ganadería es uno de los motores tradicionales de la economía paraguaya y su impacto trasciende al productor, movilizando frigoríficos, transporte, servicios, proveedores de insumos y trabajadores, generando ingresos y fuentes de empleo en distintos puntos del país.
Por eso, cada nuevo mercado y cada oportunidad de ampliar las exportaciones tienen un efecto directo sobre una extensa cadena productiva. Por eso esto, el desafío es aprovechar esta ventana para seguir avanzando en productividad, calidad e inversión.
La cuota estadounidense no debe ser vista solamente como una oportunidad puntual de exportación, sino como un incentivo para continuar fortaleciendo una actividad con capacidad de generar mayor valor agregado y desarrollo.
Hasta agosto, Paraguay había enviado 35.443 toneladas de carne vacuna a Estados Unidos por USD 211 millones, consolidando al mercado norteamericano como uno de los principales destinos de interés para proteína roja paraguaya.
La posibilidad de ampliar este acceso vuelve a poner en evidencia el papel de Estados Unidos como un aliado estratégico para Paraguay, no solo por el potencial comercial, sino también por las oportunidades que ofrece para fortalecer y posicionar la producción nacional en su mercado.
El país tiene condiciones para seguir creciendo en el mercado internacional de la carne y ahora una nueva oportunidad está abierta y más allá del volumen que se pueda colocar, este es el camino mejorar la competitividad y conquistar nuevos mercados para que la ganadería siga siendo uno de los motores de la economía.





