Un centenar de organizaciones de mujeres de América Latina, respaldadas por colectivos feministas europeos e internacionales, denunciaron ante el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, lo que consideran una campaña impulsada desde ONU Mujeres para desacreditar a la relatora especial sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, Reem Alsalem.
Según la carta remitida al máximo responsable de la ONU, las organizaciones sostienen que la ofensiva contra la experta independiente se produjo después de que Alsalem emitiera informes y pronunciamientos en los que defendió que la protección jurídica de los derechos de las mujeres debe fundamentarse en el sexo biológico, conforme al marco establecido por la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), y no en el concepto de identidad de género.
La denuncia señala que la Dirección Regional de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe distribuyó entre todas sus oficinas un informe elaborado por la representación de Brasil que, según las firmantes, busca desacreditar a Alsalem por las posiciones expresadas durante recientes visitas académicas a México, Brasil y Colombia.
Las organizaciones sostienen que el documento cuestiona injustificadamente el trabajo de la relatora, pone en duda la legitimidad de sus visitas y anima a otras oficinas regionales a elaborar informes similares.
A juicio de las firmantes, la difusión oficial del documento convierte lo que inicialmente era un informe interno en una posición institucional de ONU Mujeres.
Las organizaciones afirman que el trasfondo de la controversia radica en la postura sostenida por Alsalem respecto al alcance de los derechos de las mujeres en el derecho internacional.
La relatora ha defendido que categorías jurídicas como «mujer», «sexo», «discriminación por razón de sexo» y «violencia contra las mujeres» deben interpretarse conforme al sexo biológico, criterio que, según sostiene, responde al mandato conferido por la CEDAW y otros instrumentos internacionales de protección de los derechos humanos.
Las firmantes de la carta sostienen que el informe difundido por ONU Mujeres promueve una interpretación distinta, centrada en la identidad de género, lo que —afirman— desplaza el marco jurídico tradicional sobre el que se han construido los mecanismos internacionales de protección de los derechos de las mujeres.
En la denuncia, las organizaciones expresan su preocupación porque una agencia perteneciente al propio sistema de Naciones Unidas cuestione públicamente la labor de una relatora especial designada por el Consejo de Derechos Humanos.
Consideran que ello podría comprometer la independencia de los Procedimientos Especiales de la ONU, uno de los principios fundamentales del sistema internacional de derechos humanos.
Por ese motivo solicitaron a António Guterres la apertura de una investigación, la determinación de eventuales responsabilidades y la adopción de medidas para garantizar que ONU Mujeres actúe conforme al mandato establecido por la CEDAW.
La carta también será remitida a la Junta Ejecutiva de ONU Mujeres, al Comité CEDAW, al Consejo de Derechos Humanos, a la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW), al ECOSOC, a las misiones permanentes acreditadas ante Naciones Unidas y a los Estados miembros de la Asamblea General.





