La industria paraguaya de procesamiento de soja cerró el primer semestre de 2026 con uno de los mejores desempeños de los últimos años, impulsando la generación de valor agregado, las exportaciones y el movimiento económico de distintos sectores vinculados a la producción.
De acuerdo con datos de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), entre enero y junio fueron industrializadas 1.852.989 toneladas de soja, lo que representa un incremento del 12% respecto al mismo período de 2025 y constituye el mejor registro para un primer semestre desde 2018, año en que el país alcanzó un récord histórico de molienda.
Solo durante junio, las plantas procesadoras transformaron 367.032 toneladas, consolidando la tendencia de crecimiento que viene mostrando la actividad a lo largo del año y reflejando una mayor utilización de la capacidad instalada de la industria nacional.
El dinamismo también alcanzó a otras oleaginosas, cuya molienda registró un aumento del 4% en comparación con junio del año pasado, alcanzando 31.678 toneladas.
Un impacto que va más allá de la industria
El incremento del procesamiento no solo fortalece a las empresas dedicadas a la industrialización de granos. También genera un efecto multiplicador sobre otras actividades económicas que dependen de sus productos y subproductos.
El aceite, la harina y la cascarilla de soja abastecen a sectores como la producción pecuaria, la industria alimentaria y la fabricación de biocombustibles, además de movilizar a proveedores de insumos, servicios logísticos, transporte y mantenimiento industrial.
Desde Cappro sostienen que este crecimiento evidencia la importancia de seguir impulsando políticas que fortalezcan la competitividad del procesamiento local, con el objetivo de que una mayor proporción de la materia prima producida en el país sea transformada antes de su exportación.
Más valor agregado, más divisas
El mejor desempeño industrial también se reflejó en el comercio exterior. Durante el primer semestre del año, las exportaciones de aceite, harina y cascarilla de soja generaron US$ 709,63 millones, cifra que representa un incremento del 21% frente al mismo período de 2025.
Al considerar tanto el grano como sus derivados industrializados, la cadena sojera aportó US$ 2.983,44 millones en ingresos por exportaciones entre enero y junio, aproximadamente US$ 900 millones más que un año atrás.
Con este resultado, la soja y toda su cadena de valor concentraron cerca del 46% de las divisas generadas por las exportaciones paraguayas durante la primera mitad de 2026, aumentando en ocho puntos porcentuales su participación respecto al mismo período del año anterior.
Los resultados confirman el peso estratégico de la agroindustria dentro de la economía nacional y reafirman el desafío de continuar promoviendo inversiones e incentivos que permitan ampliar la industrialización local, incrementar el valor agregado de la producción y fortalecer la competitividad del Paraguay en los mercados internacionales.





