Irán atravesó la madrugada de este domingo sin nuevos bombardeos por parte de Estados Unidos, mientras la administración del presidente Donald Trump mantiene en suspenso una campaña militar que se acerca a su quinto mes de duración.
La ausencia de ataques durante dos noches consecutivas alimentó las expectativas de un eventual retorno a las negociaciones entre Washington y Teherán, luego de casi dos semanas de operaciones nocturnas ejecutadas por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
La posibilidad de una desescalada del conflicto también tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales. En la apertura de las bolsas asiáticas de este lunes, los precios del petróleo registraron una marcada caída ante el alivio de los inversores, que interpretan la pausa en las hostilidades como una señal favorable para la estabilidad de la región.
El barril de Brent, referencia internacional, retrocedía un 5,58%, cotizando en 91,38 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, caía un 5,46%, hasta los 84,43 dólares.





