Frente al acelerado crecimiento del consumo eléctrico y la necesidad de diversificar la matriz energética nacional, Paraguay comienza a mirar con mayor atención hacia los recursos disponibles en el Chaco. Entre las alternativas que ganan protagonismo aparece el aprovechamiento del gas natural, una opción que, según el experto y doctor en Energía Victorio Oxilia Dávalos, podría convertirse en un factor decisivo para sostener el desarrollo económico y energético del país en los próximos años.
Durante su participación en el programa de streaming Letras Chicas, de Última Hora, el exsecretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) sostuvo que el debate energético nacional debe incorporar con mayor seriedad el potencial de los hidrocarburos presentes en la Región Occidental.
La discusión cobra relevancia en un contexto marcado por el fuerte aumento de la demanda interna de electricidad. En los últimos tres años, el consumo nacional creció alrededor de un 50%, mientras las proyecciones indican que el país se acerca progresivamente al límite de la capacidad disponible proveniente de Itaipú, Yacyretá y Acaray.
Para Oxilia, el gas natural no debe ser visto como un obstáculo para la transición energética, sino como una herramienta complementaria capaz de fortalecerla.
“El gas natural en el Chaco paraguayo debe servir para el desarrollo de los paraguayos”, afirmó.
El especialista explicó que la utilización de este recurso es plenamente compatible con otras fuentes renovables que Paraguay busca impulsar, como la energía solar y la eólica.
“Es una fuente de energía relevante para producir electricidad y su uso es totalmente compatible con energía solar y eólica. Es más, es necesaria para complementar el uso de fuentes renovables. Trae desarrollo, industrialización y progreso”, señaló.
A su criterio, el gas natural puede desempeñar un papel fundamental para garantizar la estabilidad del sistema energético, especialmente en momentos en que las fuentes renovables variables requieren respaldo para asegurar un suministro constante.
Oxilia sostuvo que existen evidencias geológicas que respaldan el potencial hidrocarburífero del Chaco paraguayo, particularmente en áreas cercanas a la frontera con Bolivia y en la zona de influencia del Parque Nacional Médanos del Chaco.
Sin embargo, recordó que diversos proyectos de exploración y explotación quedaron frenados debido a restricciones ambientales y a la falta de consensos políticos sobre el aprovechamiento de estos recursos.
Para el investigador, la discusión debe abordarse con criterios técnicos y con una amplia participación ciudadana. “Es una cuestión que debe decidir el país a través de un referéndum o participación colectiva. Ninguna actividad humana tiene impacto cero, lo que se puede hacer es mitigar o bien evitar”, sostuvo.
Asimismo, destacó que la tecnología disponible actualmente permite desarrollar proyectos energéticos con niveles de impacto ambiental considerablemente menores a los registrados décadas atrás. “Existen tecnologías que permiten que el impacto ambiental sea mínimo”, aseguró.
El experto advirtió que el país necesitará incorporar nuevas fuentes energéticas si pretende mantener el ritmo de crecimiento económico y responder a la creciente demanda industrial.
“Necesitamos nuevas fuentes de energía para impulsar el desarrollo del país, la generación de energía eléctrica”, indicó.
Además de la producción de electricidad, Oxilia destacó que el gas natural posee aplicaciones estratégicas para otros sectores productivos.
Más allá de las cuestiones técnicas, Oxilia planteó el debate como una discusión vinculada al modelo de desarrollo que Paraguay desea construir para las próximas décadas. A su juicio, los recursos naturales deben convertirse en herramientas para mejorar la calidad de vida de la población y fortalecer la economía nacional.
“El desarrollo debe ser para todos los paraguayos y no para algunos que ganan dólares del exterior para su beneficio”, concluyó.
Mientras el país analiza alternativas para garantizar su seguridad energética a largo plazo, el gas natural del Chaco emerge cada vez con más fuerza como una de las opciones que podrían redefinir el futuro productivo e industrial del Paraguay.





