Paraguay enfrenta el desafío de anticiparse a una creciente demanda energética que podría poner bajo presión su capacidad de abastecimiento en los próximos años. Así lo sostuvo durante una entrevista en la RCC José Luis López Bozo, director y consultor en logística petrolera de PETROKAIROS SRL, quien considera que el país debe avanzar con mayor rapidez en la exploración de hidrocarburos para fortalecer su seguridad energética y reducir la dependencia de combustibles importados.
Según el especialista, el crecimiento económico y el aumento sostenido del consumo energético exigen una planificación de largo plazo que contemple nuevas fuentes de abastecimiento y una mayor diversificación de la matriz energética nacional.
López Bozo recordó que Paraguay continúa siendo un importante consumidor de derivados del petróleo, especialmente en sectores estratégicos como el transporte y el consumo doméstico, por lo que considera necesario impulsar iniciativas que permitan evaluar con mayor profundidad el potencial hidrocarburífero del territorio nacional.
Entre las posibilidades mencionadas figura la eventual producción local de gas natural, recurso que podría destinarse a la generación de energía eléctrica para regiones como el Chaco, además de servir como materia prima para la producción de combustibles sintéticos como diésel y nafta.
El especialista reconoció que los proyectos de exploración en determinadas zonas del país generan posiciones divergentes. Mientras algunos sectores destacan el potencial impacto económico y energético de estas iniciativas, organizaciones indígenas y grupos ambientalistas han expresado preocupación por los posibles efectos sobre ecosistemas sensibles y comunidades locales.
En ese contexto, sostuvo que cualquier proyecto de prospección, exploración o explotación debe desarrollarse bajo estrictos controles ambientales y ajustarse a los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) y Planes de Gestión Ambiental (PGA), con supervisión permanente del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) y del Viceministerio de Minas y Energía.
López Bozo recordó además que Paraguay cuenta con un marco legal que habilita actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en distintas zonas del país, incluyendo concesiones otorgadas mediante la Ley N.º 470 y otras disposiciones vigentes.
Respecto al potencial geológico nacional, señaló que desde 1948 se han perforado 54 pozos exploratorios, principalmente en la Región Occidental. Estos trabajos permitieron identificar evidencias de generación de hidrocarburos y presencia de gas natural, aunque aclaró que el principal desafío continúa siendo la certificación de reservas comercialmente explotables.
“No es que Paraguay no tenga petróleo o gas. Lo que ocurre es que todavía no existen los estudios suficientes para certificar reservas; actualmente se habla de recursos estimados y no de reservas comprobadas”, afirmó.
El especialista también destacó que Petróleos Paraguayos (PETROPAR) administra actualmente más de 8,3 millones de hectáreas distribuidas en nueve bloques de exploración y mantiene abierto su programa denominado “Ronda Abierta”, orientado a captar inversiones internacionales para el sector. Sin embargo, indicó que hasta el momento no se han concretado alianzas de gran magnitud que permitan acelerar los trabajos exploratorios.
Asimismo, recordó que la Comisión Permanente del Congreso Nacional declaró de interés nacional, mediante la Declaración N.º 12 de 2022, los proyectos de inversión vinculados a la prospección, exploración y eventual explotación de hidrocarburos en la Región Occidental.
López Bozo señaló que la propia Política Energética Nacional, establecida mediante el Decreto N.º 6092/2016, contempla como objetivos estratégicos la seguridad energética, el aprovechamiento sostenible de los recursos nacionales y la reducción de la dependencia externa.
Ante este panorama, consideró que Paraguay todavía dispone de tiempo para impulsar medidas que permitan fortalecer su autonomía energética, pero advirtió que las decisiones deben tomarse con anticipación para evitar eventuales dificultades de abastecimiento en la próxima década.
Según su análisis, acelerar las tareas de exploración y generar condiciones que permitan la participación tanto del sector público como del privado podría constituir un paso importante para garantizar el suministro energético y acompañar el crecimiento económico del país en los próximos años.





