La ocupación de tierras y los conflictos por la propiedad rural vuelven a instalarse en el centro del debate nacional. Un reciente procedimiento fiscal y policial realizado en la zona de Colonia Anahí, distrito de Corpus Christi, departamento de Canindeyú, dejó como saldo un agente policial herido por disparos de arma de fuego y reavivó los recuerdos de uno de los episodios más trágicos de la historia reciente del Paraguay: el caso Marina Cué.
Según el informe de la Policía Nacional, el operativo fue realizado en una propiedad privada donde personas presumiblemente pertenecientes a pueblos originarios ocupaban parte del inmueble. Los intervinientes también denunciaron supuestos actos de amedrentamiento contra productores agrícolas de la zona.
Durante las diligencias, se registraron disparos contra el personal policial. Como consecuencia, resultó herido el Crio. Ppal. Vicente Ariel Cáceres González, jefe del Departamento Táctico GEO de Canindeyú, quien recibió un impacto en el hombro izquierdo y fue trasladado al Hospital Regional de Saltos del Guairá.
El hecho inevitablemente remite a los acontecimientos ocurridos en junio de 2012 en Marina Cué, Curuguaty, cuando un operativo de desalojo terminó en un enfrentamiento armado que dejó 17 fallecidos —11 campesinos y 6 policías— además de varios heridos. Aquella tragedia provocó una profunda crisis política e institucional en el país, con consecuencias que trascendieron el ámbito judicial y llegaron hasta la arena política nacional.
Por ello, diversos sectores comienzan a preguntarse si detrás de los nuevos focos de conflicto existe únicamente una disputa por la tierra o si determinados actores buscan generar un escenario de alta tensión que pueda derivar en consecuencias similares a las registradas hace más de una década.
La presencia de armas de fuego, las denuncias de invasión de inmuebles y el enfrentamiento con las fuerzas de seguridad constituyen elementos que elevan el riesgo de una escalada de violencia.
Por el momento, las autoridades continúan recabando evidencias y no se reportaron nuevas personas heridas. Sin embargo, la pregunta ya comenzó a circular en distintos sectores: ¿se trata de un conflicto aislado o estamos ante los primeros capítulos de una crisis que podría recordar los días más oscuros de Marina Cué?





