Paraguay se encamina a registrar uno de los mayores crecimientos económicos de América Latina en 2026. El Banco Mundial estima que el producto interno bruto (PIB) del país aumentará un 4,7%, una cifra que supera ampliamente las previsiones para Argentina y Brasil, ambas del 2,1%, según las proyecciones difundidas por el organismo el 6 de octubre.
De acuerdo con los datos publicados, el desempeño paraguayo también se ubicará por encima del promedio de América Latina y el Caribe, calculado en 2,2% para este año. La diferencia refleja un escenario regional marcado por ritmos de expansión desiguales entre las economías.
En la comparación regional, Perú aparece con una previsión de crecimiento del 3,2%, seguido por Ecuador, con 2,8%, y Colombia, con 2,3%. Argentina y Brasil se sitúan en 2,1%, mientras que Uruguay alcanzaría 1,2% y Chile, 0,8%. Para Bolivia, el Banco Mundial prevé una contracción del 2,8%.
El 4,7% proyectado para Paraguay supone, sin embargo, una desaceleración frente al crecimiento del 6,6% estimado para 2025. Aun así, el país mantendría un desempeño destacado en el contexto latinoamericano. Para los años siguientes, el organismo prevé una expansión del 4,1% en 2027 y del 4,0% en 2028.
Entre los factores que respaldan el crecimiento paraguayo, el Banco Mundial menciona la mejora de las condiciones de seguridad, la consolidación fiscal y la solidez de la inversión privada. Estos elementos también aparecen como factores relevantes para el desempeño de El Salvador, otra de las economías que superaría el promedio regional.
Pese a estas perspectivas, el organismo advierte que la región continúa expuesta a riesgos relacionados con la incertidumbre internacional, los costos de financiamiento y la volatilidad de los precios de la energía. También señala que los elevados niveles de deuda limitan la capacidad de los gobiernos para destinar recursos a la inversión pública.
Las proyecciones ubican así a Paraguay entre las economías con mejores perspectivas de crecimiento para 2026, con una expansión prevista que más que duplica la de sus dos principales vecinos, Argentina y Brasil.





